Reflexión Semanal #62

reflexion semanal #62
@dhamushmuskaan

En nuestras vidas pasamos por diversas crisis, algo sucede en el exterior que nos hace entrar a una vorágine descendente, sintiendo en ocasiones que caemos en un abismo sin fin. Puede ser producida por un término de una relación, pérdida de un ser querido, desastre económico, siempre es por una “pérdida”. La pareja, dinero, bienes materiales, salud, humanidad, valores.  Pero siempre, siempre, es un tema humano, es en tu interior en donde se produce la crisis, es en ese lugar en el cual se siente, se sufre, se padece.

Las crisis tienen etapas, sólo recuerda y verás. La primera es la paralización,  no entendemos nada de lo que nos está pasando, no sabemos si podremos reaccionar frente a lo que está sucediendo, y lo que sucede nos envuelve y nos arrastra. La segunda, la incertidumbre, no sabemos qué decisiones tomar frente a  lo acontecido, qué camino seguir, comienzan las noches de insomnio y la inquietud mental se vuelve constante, perdimos la calma, nos enojamos y desesperamos. La tercera, el miedo irracional, casi terror, sufrimos miedo a situaciones que creemos nos generan una amenaza y que no son reales; algo de paranoia incluso. Desconfiamos de las personas que nos rodean, desconfiamos de la vida y también sufrimos  “crisis de fe”; nos deprimimos vemos desesperanzados el devenir y todo es negro. No crees que este proceso descrito y ya vivido quizá más de alguna vez, es idéntico a la situación externa del país? Y que tu reacción a ello también es muy similar?  Como es adentro es afuera (Ley de Correspondencia).

Y la última etapa, la más importante, cómo salir de la crisis. A veces algo sucede, incluso puede ser mágico, toma un giro inesperado, y comienza la vorágine ascendente. Otras veces, quizá se debe caer aún más, porque desde el punto más álgido, cuando sentimos que no resistimos más, aparece una fuerza mareadora que nos fortalece y ayuda a resolverlo todo. Pero sí o sí, hay un cambio, nos hemos vuelto hacia el interior, nos hemos mirado y hemos transitado un camino a veces muy largo y duro, pero un camino que nos hace crecer.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.

Reflexión Semanal # 61

reflexión semanal #61
@husaini.burhan

Los humanos actuamos instintiva y espontáneamente desde la oscuridad que habita en nosotros. Casi en forma natural desde el egoísmo, que podemos ir suavizando en la medida que la conciencia nos permita; y otra forma natural es desde la ira, la cual también podemos ir suavizando en la medida que vamos dejando atrás la ignorancia, y la conciencia comienza a morar en nuestro Ser. Me permito recoger una frase callejera que refleja esto último: “no tener rabia es un privilegio”.

El comenzar a actuar desde el área luminosa que tenemos, implica un detenerse, reflexionar, respirar profundo, y salirse del Yo. Todo ello lleva implícito un esfuerzo, porque realmente no es espontáneo. Pensemos y recordemos honestamente y en silencio, desde qué lugar hemos reaccionado primariamente en esta contingencia; por mencionar algunas emociones negativas, rabia, tristeza, miedo, odio, ira.

Qué hacemos y cómo actuamos con esas emociones rondando, he ahí el desafío. O te dejas llevar y eres arrastrado por la oscuridad, la cual se ha alimentado enormemente este último tiempo, o das el paso del esfuerzo y te detienes, para recurrir a tu lado luminoso y nutrirte desde allí. La oscuridad es muy ruidosa, inmediatista y te atrapa. La Luz, es silenciosa,  trabaja paso a paso y es a largo plazo.

Nuestra elección constante  es, en qué área me muevo y actúo. Por ello, la sensación de  cansancio y agotamiento, sólo es el reflejo de esta lucha interna que debemos sobrellevar, cuando el exterior de alguna forma pone de manifiesto la lucha eterna de la especie humana. La oscuridad versus la Luz. Que tu elección te traiga paz.

“Podemos perdonar fácilmente a un niño por tenerle miedo a la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres le temen a la luz.” Platón.

Brújula Astral 27.10

Brújula Astral
Gajendra Rawat king

Los últimos hechos son motivo de análisis, discusión, evaluación y otras instancias, por diferentes expertos, tratando de encontrar explicación y de comprender cómo se llegó a todo esto y en forma tan abrupta.  Humildemente, me referiré desde el punto de vista astrológico, tratando de explicar en qué ciclo nos encontramos, y las energías que se están moviendo.

El tránsito de Plutón en Capricornio comenzó el año 2008 y se termina en el 2024. Este tránsito implica una transformación profunda, esencialmente en todos los aspectos que se refieren a lo que entendemos como orden, estructura y “figuras de autoridad”; todo lo que nos conecta con la tierra: recursos, política, sociedad, dinero. Por tanto, al producirse este tránsito, lo que viene a hacer este pequeño planeta es “destruir” todos estos conceptos conocidos de una manera, para transformarlos en algo diferente. Podríamos decir que existe una “crisis de identidad” colectiva e individual con respecto a estos temas mundiales. Sólo debemos observar todos los movimientos que se han producido en este ciclo, y los que vendrán, serán de similares características.

Naturalmente todos estos movimientos producen temor e incertidumbre. Una pregunta espontánea que surge  es,  y ahora qué? Cuál es la solución, qué caminos tomar, qué nos depara el porvenir? Nos rodeamos de palabras que poseen el prefijo DES, palabras que son  negativas por sí mismas y producen un estado de “desfelicidad”. (Desesperanza, desilusión, descontento, desigualdad, desesperación, desamor, etc.). Pero como no es la única vez que Plutón ha transitado por este signo, y el mundo ha seguido funcionando; también hay que entender que las energías se van acomodando para un ciclo nuevo, porque tanto nuestras vidas como la humanidad transitan constantemente por ciclos.

Y todo lo actual, sólo es la preparación del siguiente período, en el cual Plutón transitará por Acuario. Una época que estará llena de invenciones y descubrimientos, pero con conceptos humanitarios poderosos e importantes.

En su pasada anterior por este signo, se produjo la Revolución Francesa, en la cual aparecieron fuertemente los conceptos de “Libertad, igualdad, fraternidad”. Esperemos eso sí, que suceda lo que suceda, sea con la conciencia permanente de la PAZ. Namasté.

 

Reflexión Semanal #60

reflexión Semanala #60
@misanthropka0309

La EMPATIA es la capacidad de percibir, compartir y comprender los sentimientos y emociones de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar. Identificar y reconocer lo que otro puede sentir, preocupándose por experiencias ajenas. Wikipedia.

Los seres humanos somos egoístas por naturaleza, ya desde niños manifestamos esta condición natural y espontáneamente. El egoísmo divide, endurece, enoja, separa y nos hace perder toda perspectiva, transformándonos en seres autómatas e inconscientes. Ocupar el tiempo y comenzar a mirar ese lugar oscuro que vive en nosotros, es un gran paso para crecer y madurar; para hacer cambios y acercarnos a actos y pensamiento más luminosos y amorosos. No hay nada más lejos del amor que el egoísmo.

Y en el otro lugar, ahí reside la empatía; la empatía verdadera, la que nace del corazón, con humildad y generosidad.

No la empatía del discurso político, no  la que desea ganar algo a cambio,  no la que palmotea la espalda, no la que te somete, no la que es por conveniencia.

La auténtica empatía es luminosa, descansa en la gran virtud de la generosidad y que no espera recompensa alguna. Es silenciosa, de largo plazo, envuelta en luz y amorosa. Salirse del Yo, y comenzar a pensar en el otro, requiere salir de la zona de confort y dejar de lado tus inquietudes y angustias; ser compasivo no es tener pena por el otro, es ponerse en el lugar del otro, integrarse con el dolor y situación del otro,  no mirar con los ojos de nuestra condición innata del egoísmo, sino con los ojos del amor y respeto. Si nos acercamos cada vez más a estas humildes prácticas, seremos mejores personas, más felices y nuestro entorno estará en paz.

“Tengo miedo de herir el corazón de alguien. ¿Por qué? porque sé cómo duele” Antoine de Saint-Exupéry.

Reflexión Semanal #59

Reflexión Semanal #59
@mrsnoorjahanbano

La gran debilidad que poseemos como humanos es la ansiedad. La traemos desde niños y nos acompaña durante nuestra vida, a veces con mayor intensidad, y cuando ya estamos algo cansados de esa patología, buscamos formas de reducirla; ya sea con terapias, fármacos o métodos evasivos.

Primero observemos en nuestro interior de qué se trata. Una forma de controlar todo, queremos las cosas ahora, y de la forma que queremos; no aceptar que las cosas son de otra forma, que la realidad es diferente a lo que imaginamos; nos volvemos infantiles y hacemos pataleta. Ego?, claro que sí, falta de confianza y humildad. La ansiedad se refleja en todas las áreas de la vida, en las empresas, en las parejas, en lo cotidiano, en el sistema consumista, etc..

El negocio que no se llevó a cabo, que no resultó, cuánta ansiedad le sumaste; la pareja que pensabas que “ahora sí que es la correcta”, cuánto te la jugaste, cuánta angustia añadida en la conquista, para que finalmente aceptaras que no era. El proyecto que pensabas que era tu proyecto de vida, cuánto insomnio y desvelo, para que finalmente vieras que se desplomó cual castillo de naipes.

Muchos ejemplos, pero lo que debemos tener claro es que la ansiedad sólo te lleva a tu propia debilidad; te enfermas, tomas decisiones equivocadas, cometes errores, te quedas en la incertidumbre, vas cayendo en una espiral descendente; sólo te quita la fuerza para que la negatividad se alimente.

No seamos como niños antes del cumpleaños o de la Navidad; ante esa ansiedad, mejor es tomar distancia, respirar profundo, alejarse y por qué no, buscar consejo y aceptar que las cosas son como deben ser, y así es perfecto. Haz tu esfuerzo, claro que sí, y  cuando está orientado hacia lo correcto, la ansiedad no tiene cabida y tu corazón está en paz.

“La preocupación no elimina el dolor del mañana, sino que elimina la fuerza del hoy.”Corrie ten Boom

 

Reflexión Semanal #58

Reflexión Semanal #58
@napsugar

Las relaciones humanas son algo complejo, pero son el motor  en  nuestra vida desde pequeños. En la medida que nos relacionamos con los demás, aparecen dificultades, desafíos, alegrías, emociones, oscuridad y luz. Al relacionarnos con otros, en el ámbito que sea, se nos mueven una serie de sentimientos, emociones y carencias. Aquel personaje que se nos aparece de la nada, y nos dice las palabras mágicas que quedan resonando y nos hacen reflexionar;  nunca más lo volvimos a ver, pero pudo ser clave en alguna situación. Aquella relación que quizá duró más de lo necesario, pero que enseñó de lo dulce y agraz, y nos mostró qué tan pr pueden ser nuestras emociones, tanto amorosas como perversas. Esa relación duradera entre padre/madre – hijo/hija – hermanos/hermanas – amigo/amiga , con todas sus combinaciones, y que constantemente te llevan a cuestionarte y observarte, y por qué no, te pueden mostrar una serie de aspectos que no veías en ti.

Y como culminación,  las relaciones de pareja, las más complejas, perturbantes, emocionantes y determinantes, las que dejan grandes huellas y/o grandes recuerdos, que incluso pueden llegar a tomar un camino impensado, y que también te hacen tomar decisiones distorsionadas. El cómo, cuándo y por qué, no sabemos con exactitud; sólo sabemos que repentinamente entramos en una vorágine que puede ser una espiral ascendente o descendente; casi como una embriaguez que nos atrapa y nos lleva a situaciones límite, para bien o para mal. Pero el caso que sea, es parte de la vida misma, es necesario, mágico e inevitable.

Compartamos más con los demás, tú eres tan importante para el otro como el otro lo es para ti. Siempre existe la enseñanza en relacionarnos honestamente, y desconocemos qué tan necesarios  podemos ser para alguien, aunque sólo sea un momento. La vida se construye a partir de momentos, y con humildad en el corazón.

“¡Hay tanta gente que entra y sale de una vida! ¡Cientos de miles de personas! ¡Tienes que mantener la puerta abierta para que puedan entrar! ¡Pero eso también implica que debes dejarles salir!  Jonathan Safran Foer

Reflexión Semanal #57

reflexión Semanal #57
@selami34arslan

Pensamientos negativos pueden echar a perder tu día o tu semana, y la de los demás también. Pensamientos oscuros te llevan a actuar o reaccionar desde la rabia, la frustración, el miedo, la ansiedad,  e incluso te pueden llevar a perder el control y hacer daños irreparables. Generalmente no nos damos cuenta en la espiral descendente que se encuentra nuestra negatividad, y caemos en una actitud amarga, que nos traen eventos negativos a la vida y lo peor, a las personas que nos rodean.

Un  buen primer paso para salir de ahí, es preguntarse qué pensamientos negativos están rondando nuestra mente; con qué frecuencia, qué tan reales son y cómo nos llevan a actuar. Cómo nos complican el diario vivir, y cuánto nos alejan de la felicidad y la alegría.  Tomas esta información que descubriste, la analizas, la observas y decides qué vas a hacer con ella. Dos opciones: o permanece ahí para siempre dominando tu vida, o te haces cargo y la desechas de tu mente, mejorando así tu calidad de vida. Con esa claridad, ya hicimos el cambio a positivo, y las nubes pueden comenzar a disiparse; y si es que hay que hacer cambios, bienvenidos sean.

Sé bondadoso contigo, piensa bonito, y observa lo bello que te rodea. No alimentes a la oscuridad con lo que más le gusta, tu propia desgracia.

“Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.” Rumi