Reflexión Semanal #59

Reflexión Semanal #59
@mrsnoorjahanbano

La gran debilidad que poseemos como humanos es la ansiedad. La traemos desde niños y nos acompaña durante nuestra vida, a veces con mayor intensidad, y cuando ya estamos algo cansados de esa patología, buscamos formas de reducirla; ya sea con terapias, fármacos o métodos evasivos.

Primero observemos en nuestro interior de qué se trata. Una forma de controlar todo, queremos las cosas ahora, y de la forma que queremos; no aceptar que las cosas son de otra forma, que la realidad es diferente a lo que imaginamos; nos volvemos infantiles y hacemos pataleta. Ego?, claro que sí, falta de confianza y humildad. La ansiedad se refleja en todas las áreas de la vida, en las empresas, en las parejas, en lo cotidiano, en el sistema consumista, etc..

El negocio que no se llevó a cabo, que no resultó, cuánta ansiedad le sumaste; la pareja que pensabas que “ahora sí que es la correcta”, cuánto te la jugaste, cuánta angustia añadida en la conquista, para que finalmente aceptaras que no era. El proyecto que pensabas que era tu proyecto de vida, cuánto insomnio y desvelo, para que finalmente vieras que se desplomó cual castillo de naipes.

Muchos ejemplos, pero lo que debemos tener claro es que la ansiedad sólo te lleva a tu propia debilidad; te enfermas, tomas decisiones equivocadas, cometes errores, te quedas en la incertidumbre, vas cayendo en una espiral descendente; sólo te quita la fuerza para que la negatividad se alimente.

No seamos como niños antes del cumpleaños o de la Navidad; ante esa ansiedad, mejor es tomar distancia, respirar profundo, alejarse y por qué no, buscar consejo y aceptar que las cosas son como deben ser, y así es perfecto. Haz tu esfuerzo, claro que sí, y  cuando está orientado hacia lo correcto, la ansiedad no tiene cabida y tu corazón está en paz.

“La preocupación no elimina el dolor del mañana, sino que elimina la fuerza del hoy.”Corrie ten Boom

 

Reflexión Semanal #58

Reflexión Semanal #58
@napsugar

Las relaciones humanas son algo complejo, pero son el motor  en  nuestra vida desde pequeños. En la medida que nos relacionamos con los demás, aparecen dificultades, desafíos, alegrías, emociones, oscuridad y luz. Al relacionarnos con otros, en el ámbito que sea, se nos mueven una serie de sentimientos, emociones y carencias. Aquel personaje que se nos aparece de la nada, y nos dice las palabras mágicas que quedan resonando y nos hacen reflexionar;  nunca más lo volvimos a ver, pero pudo ser clave en alguna situación. Aquella relación que quizá duró más de lo necesario, pero que enseñó de lo dulce y agraz, y nos mostró qué tan pr pueden ser nuestras emociones, tanto amorosas como perversas. Esa relación duradera entre padre/madre – hijo/hija – hermanos/hermanas – amigo/amiga , con todas sus combinaciones, y que constantemente te llevan a cuestionarte y observarte, y por qué no, te pueden mostrar una serie de aspectos que no veías en ti.

Y como culminación,  las relaciones de pareja, las más complejas, perturbantes, emocionantes y determinantes, las que dejan grandes huellas y/o grandes recuerdos, que incluso pueden llegar a tomar un camino impensado, y que también te hacen tomar decisiones distorsionadas. El cómo, cuándo y por qué, no sabemos con exactitud; sólo sabemos que repentinamente entramos en una vorágine que puede ser una espiral ascendente o descendente; casi como una embriaguez que nos atrapa y nos lleva a situaciones límite, para bien o para mal. Pero el caso que sea, es parte de la vida misma, es necesario, mágico e inevitable.

Compartamos más con los demás, tú eres tan importante para el otro como el otro lo es para ti. Siempre existe la enseñanza en relacionarnos honestamente, y desconocemos qué tan necesarios  podemos ser para alguien, aunque sólo sea un momento. La vida se construye a partir de momentos, y con humildad en el corazón.

“¡Hay tanta gente que entra y sale de una vida! ¡Cientos de miles de personas! ¡Tienes que mantener la puerta abierta para que puedan entrar! ¡Pero eso también implica que debes dejarles salir!  Jonathan Safran Foer

Reflexión Semanal #57

reflexión Semanal #57
@selami34arslan

Pensamientos negativos pueden echar a perder tu día o tu semana, y la de los demás también. Pensamientos oscuros te llevan a actuar o reaccionar desde la rabia, la frustración, el miedo, la ansiedad,  e incluso te pueden llevar a perder el control y hacer daños irreparables. Generalmente no nos damos cuenta en la espiral descendente que se encuentra nuestra negatividad, y caemos en una actitud amarga, que nos traen eventos negativos a la vida y lo peor, a las personas que nos rodean.

Un  buen primer paso para salir de ahí, es preguntarse qué pensamientos negativos están rondando nuestra mente; con qué frecuencia, qué tan reales son y cómo nos llevan a actuar. Cómo nos complican el diario vivir, y cuánto nos alejan de la felicidad y la alegría.  Tomas esta información que descubriste, la analizas, la observas y decides qué vas a hacer con ella. Dos opciones: o permanece ahí para siempre dominando tu vida, o te haces cargo y la desechas de tu mente, mejorando así tu calidad de vida. Con esa claridad, ya hicimos el cambio a positivo, y las nubes pueden comenzar a disiparse; y si es que hay que hacer cambios, bienvenidos sean.

Sé bondadoso contigo, piensa bonito, y observa lo bello que te rodea. No alimentes a la oscuridad con lo que más le gusta, tu propia desgracia.

“Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.” Rumi

Reflexión Semanal #56

reflexión Semanal #56
@mr.stark

Lidiamos a diario y en cada momento con la negatividad. La nuestra, la que emana de nuestros pensamientos y de nuestra actitud frente a los hechos. Y la externa, el estímulo constante que nos bombardea y nos pone a prueba a cada instante; la oscuridad es ruidosa, se propaga con mucha rapidez, se divulga a través de todos los medios de comunicación masiva; otras formas son  la agresividad del entorno, la charla inútil, el chisme, la agresión, en fin, todas las manifestaciones que sabemos existen, y que a veces se hace difícil sobrellevar. Todos llevamos un área de oscuridad, nadie está exento, depende de cada uno elegir que ésta te domine, o haces el cambio y funcionas a partir de la actitud luminosa y positiva; también depende de cada uno, si enganchas con el entorno, o te retiras silenciosamente a tu espacio de luz, alejándote de personas y situaciones negativas.

No lo veas como una lucha, mejor observa cómo se va desarrollando dentro de ti la capacidad de abstraerte y de enfocarte desde otra perspectiva; una perspectiva positiva, llena de alegría y comprensión; así se irá disipando esa energía gris, y tu día y tu alma se irán llenando de colores alegres. De esta forma, atraerás lo mejor a tu vida, alegría, magia y milagros.

“No hay deber que descuidamos tanto como el deber de ser felices”.Robert Louis Stevenson

 

 

Reflexión Semanal #55

reflexión Semanal #55
@sathalex

La negación es un mecanismo de defensa que puede resultarnos útil en ocasiones, pero no puede ser un estado permanente, ya que de ser así, se transforma en un yugo que sólo produce sufrimiento a ti mismo y a los que te rodean. Existen episodios reales en la vida que nos desestabilizan de tal forma, que recurrimos a este mecanismo para no ver ni enfrentar la realidad evidente que se está manifestando; después de eso, comenzamos a armarnos de recursos internos para afrontar lo que está sucediendo, de una manera madura y sabia. Se comienza a disipar esa sombra y pesadez que nos invadió al comienzo, y logramos ver con mayor claridad lo evidente. Nos damos cuenta que el hecho en sí no es TAN terrible como lo sentimos inicialmente, que es parte de la vida, que depende de cada uno el hacerse cargo y, que en vez de causar sufrimiento, puede ser una tremenda liberación.

Un mejor  mecanismo de sobrevivencia y de defensa es cultivar tu interior, reconocerte, comprender que las emociones son parte de tu Ser y que se debe convivir en paz  con ellas. En la medida que el autoconocimiento se va acrecentando, los desafíos y pruebas que nos pone la vida se toman con humildad, con calma y con autocompasión; ya no es necesario negar los hechos para huir de una realidad que te aborda y que seguramente se fue manifestando de a poco, pero que no quisimos ver en su justa medida. La vida puede tomar un giro repentino en un segundo, por ello, quédate en el  presente, que es la única realidad que podemos experimentar, aunque esa realidad puede ser una ilusión, pero nunca una negación.

“Lo que niegas te somete, lo que aceptas, te transforma.” C.G.Jung

 

Reflexión Semanal #54

Reflexión Semanal #54
@anna.56068

Los cambios en la vida son etapas inevitables, desconocidas a veces,  y por lo tanto producen temor. Otras veces son procesos cuya gestación vamos sintiendo e intuyendo; algo en nuestro Ser nos impulsa a tomar ciertas decisiones, a seguir un llamado interno que constituye una serie de eventos relacionados, y que nos llevan finalmente a un cambio en la vida.

Pero todo cambio es de adentro hacia afuera; si crees que el exterior se te mueve cual terremoto, es porque seguramente no escuchaste los susurros previos para ir encausando tu vida hacia otro lugar. A veces es necesario, debido a nuestra naturaleza, que la vida se manifieste en forma violenta para que tomemos conciencia que algo no está bien y que debemos encaminarnos en otra dirección; que debemos cambiar algunos hábitos; que debemos ocuparnos más de nosotros mismos y por qué no de los demás.

Si deseas REALMENTE un cambio en tu vida, descansa, piensa y escucha tu llamado interno. Qué es lo que verdaderamente deseas que cambie,  y qué tan dispuesto estás para hacer lo que sea necesario para que ello se concrete. Lo tienes claro? Entonces manos a la obra, aplica voluntad y certeza, que el lugar y las circunstancias que llegarán, será lo adecuado para ti. Abraza el cambio, sonríe y entrégate a ese fluido maravilloso que te llevará a una bella nueva experiencia, y tu corazón se sentirá lleno.

“Las emociones negativas como la soledad, envidia y culpa juegan un importante papel en una vida feliz; son grandes señales de que hace falta cambiar algo.” Gretchen Rubin.

 

 

Reflexión Semanal #53

Reflexión Semanal #53
@bilansergey2

La ACTITUD, es un gran medio que poseemos para nuestra “autosanación”. De ella depende cómo nos enfrentamos al diario vivir, y a los desafíos que nos presenta la vida. Si tu actitud es de enfermedad, claramente que te vas a enfermar; si te sientes derrotado y abatido, verás la vida como un gran esfuerzo difícil de sobrellevar; si la soberbia se ha apoderado de ti en todos tus actos y pensamientos, entonces la vida te pondrá uno y otro obstáculo para hacer el cambio.

Cuál es la actitud que estás llevando contigo desde hace un tiempo, que se está haciendo una constante, y ni siquiera te has dado cuenta? Obsérvate y trata de descubrir cuál es. Vas encaminado hacia la actitud de la felicidad, o vas en el camino de lo gris, cayendo en una espiral descendente?

Si deseas un cambio, el primer paso es cambiar la actitud. Si esa es tu opción, aplicas la voluntad, estado superior del alma, y las respuestas y mensajes comenzarán a llegar solos. Te llegará la ayuda que necesitas y verás cómo tu vida empieza a tornarse más luminosa, alegre y las bondades se presentarán más a menudo.

De ti depende si deseas hacer el cambio, o no. Atrévete.

“Una persona feliz no tiene un determinado conjunto de circunstancias, sino un conjunto de actitudes.” Hugh Downs.