Reflexión Semanal #64

reflexión Semanal #64
@user.8fb39

En nuestras vidas transitamos entre cúspides y planicies; épocas para reír, y épocas para llorar; ambos estados son pasajeros y traen enseñanzas consigo. Cuando estamos en la planicie, pensamos que nos está sucediendo lo más terrible, que no puede haber nada peor incluso, dejamos que nuestro Yo se apodere de nosotros, y nos volvemos egoístas. Hay sufrimiento, claro que sí, pero también perdemos la perspectiva. Sólo miramos desde un ángulo estrecho y cerrado, como si no existiera salida ni refugio. Lo interesante es que si miramos desde otro lugar, o nos salimos y miramos desde arriba, o sencillamente no miramos nada, y dejamos que el tiempo y la vida nos muestren las vías, repentinamente se van disolviendo los nudos; comienzan a aparecer soluciones y la energía se libera, transitamos por caminos nuevos y livianos. Podemos mirar hacia atrás y vemos cómo nos ahogamos en un vaso de agua, y cómo desmedidamente nos atormentamos por algo que no valió la pena; que perdimos de vista lo simple y pensamos que sólo nuestro pesar era importante, dejamos de ver que cada persona tiene sus dolores y sus batallas, y que también son su historia.

Si sientes que estás transitando por una planicie, recuerda que es pasajera, que trae una enseñanza y un crecimiento importante para ti; escucha tu alma, ahí encontrarás respuestas; conecta con tu Ser, es el mejor guía; pide ayuda, el Universo generoso siempre te tenderá la mano de alguna forma mágica.

Y si estás en la cúspide, disfruta, comparte, ríe y agradece; también es pasajero, y también es una enseñanza y un crecimiento, y lo más importante, que debe ser con humildad.

“Parece como si tuviera necesidad de perspectivas lejanas para pensar bien las cosas.” F. Nietzsche

Reflexión Semanal #63

Reflexión Semanal #63
@EpuriVenkat

Rabia, odio, enojo, tristeza, sentimientos que nos han rondado este último tiempo y que están latentes en el ambiente. Se nos ha enducerido el corazón y hemos dejado de ver, nos hemos salido del centro y nos hemos vuelto más grises.

En tiempos de crisis externas, no podemos dejar de reaccionar y aunque sea con indiferencia, también es una reacción. Ahora debemos ver qué emociones afloraron en este proceso, qué frustración estaba tan oculta que nos ha hecho aflorar estos sentimientos desbordantes y desequilibrantes, qué no habíamos visto y qué tema no estaba resuelto como pensábamos; quizá funcionábamos como autómatas y nos habíamos olvidado de nuestro origen. Nos habíamos alejado de lo importante. Y esta crisis lo que ha hecho, es remecernos y llevarnos a ocuparnos de  nuestro interior. Sobran los análisis socio-políticos, lo que ocurrió ya está, y el devenir es incierto. Lo que queda, eres tú, y tu momento presente.

Elegirás caminar con el corazón endurecido?, o lo comenzarás a llenar de suavidad y dulzura. La risa de un niño, el cantar de las aves, el disfrutar con tus seres queridos, el enamorarte, el gesto amable, la caricia, tu canción favorita, cantar, bailar y  reír.  Envuélvete  de esa energía positiva y liviana. No cargues con la pesadez del pesimismo y la sombra. La vida continúa, y nada es para siempre. Los bellos momentos también se construyen y tu Ser quiere que seas feliz. Namasté.

“Lo que me rodeaba también estaba dentro de mí, y para ver el mundo sólo tenía que mirar en mi interior”. Paul Auster

 

Reflexión Semanal #62

reflexion semanal #62
@dhamushmuskaan

En nuestras vidas pasamos por diversas crisis, algo sucede en el exterior que nos hace entrar a una vorágine descendente, sintiendo en ocasiones que caemos en un abismo sin fin. Puede ser producida por un término de una relación, pérdida de un ser querido, desastre económico, siempre es por una “pérdida”. La pareja, dinero, bienes materiales, salud, humanidad, valores.  Pero siempre, siempre, es un tema humano, es en tu interior en donde se produce la crisis, es en ese lugar en el cual se siente, se sufre, se padece.

Las crisis tienen etapas, sólo recuerda y verás. La primera es la paralización,  no entendemos nada de lo que nos está pasando, no sabemos si podremos reaccionar frente a lo que está sucediendo, y lo que sucede nos envuelve y nos arrastra. La segunda, la incertidumbre, no sabemos qué decisiones tomar frente a  lo acontecido, qué camino seguir, comienzan las noches de insomnio y la inquietud mental se vuelve constante, perdimos la calma, nos enojamos y desesperamos. La tercera, el miedo irracional, casi terror, sufrimos miedo a situaciones que creemos nos generan una amenaza y que no son reales; algo de paranoia incluso. Desconfiamos de las personas que nos rodean, desconfiamos de la vida y también sufrimos  “crisis de fe”; nos deprimimos vemos desesperanzados el devenir y todo es negro. No crees que este proceso descrito y ya vivido quizá más de alguna vez, es idéntico a la situación externa del país? Y que tu reacción a ello también es muy similar?  Como es adentro es afuera (Ley de Correspondencia).

Y la última etapa, la más importante, cómo salir de la crisis. A veces algo sucede, incluso puede ser mágico, toma un giro inesperado, y comienza la vorágine ascendente. Otras veces, quizá se debe caer aún más, porque desde el punto más álgido, cuando sentimos que no resistimos más, aparece una fuerza mareadora que nos fortalece y ayuda a resolverlo todo. Pero sí o sí, hay un cambio, nos hemos vuelto hacia el interior, nos hemos mirado y hemos transitado un camino a veces muy largo y duro, pero un camino que nos hace crecer.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.

Reflexión Semanal # 61

reflexión semanal #61
@husaini.burhan

Los humanos actuamos instintiva y espontáneamente desde la oscuridad que habita en nosotros. Casi en forma natural desde el egoísmo, que podemos ir suavizando en la medida que la conciencia nos permita; y otra forma natural es desde la ira, la cual también podemos ir suavizando en la medida que vamos dejando atrás la ignorancia, y la conciencia comienza a morar en nuestro Ser. Me permito recoger una frase callejera que refleja esto último: “no tener rabia es un privilegio”.

El comenzar a actuar desde el área luminosa que tenemos, implica un detenerse, reflexionar, respirar profundo, y salirse del Yo. Todo ello lleva implícito un esfuerzo, porque realmente no es espontáneo. Pensemos y recordemos honestamente y en silencio, desde qué lugar hemos reaccionado primariamente en esta contingencia; por mencionar algunas emociones negativas, rabia, tristeza, miedo, odio, ira.

Qué hacemos y cómo actuamos con esas emociones rondando, he ahí el desafío. O te dejas llevar y eres arrastrado por la oscuridad, la cual se ha alimentado enormemente este último tiempo, o das el paso del esfuerzo y te detienes, para recurrir a tu lado luminoso y nutrirte desde allí. La oscuridad es muy ruidosa, inmediatista y te atrapa. La Luz, es silenciosa,  trabaja paso a paso y es a largo plazo.

Nuestra elección constante  es, en qué área me muevo y actúo. Por ello, la sensación de  cansancio y agotamiento, sólo es el reflejo de esta lucha interna que debemos sobrellevar, cuando el exterior de alguna forma pone de manifiesto la lucha eterna de la especie humana. La oscuridad versus la Luz. Que tu elección te traiga paz.

“Podemos perdonar fácilmente a un niño por tenerle miedo a la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres le temen a la luz.” Platón.

Reflexión Semanal #59

Reflexión Semanal #59
@mrsnoorjahanbano

La gran debilidad que poseemos como humanos es la ansiedad. La traemos desde niños y nos acompaña durante nuestra vida, a veces con mayor intensidad, y cuando ya estamos algo cansados de esa patología, buscamos formas de reducirla; ya sea con terapias, fármacos o métodos evasivos.

Primero observemos en nuestro interior de qué se trata. Una forma de controlar todo, queremos las cosas ahora, y de la forma que queremos; no aceptar que las cosas son de otra forma, que la realidad es diferente a lo que imaginamos; nos volvemos infantiles y hacemos pataleta. Ego?, claro que sí, falta de confianza y humildad. La ansiedad se refleja en todas las áreas de la vida, en las empresas, en las parejas, en lo cotidiano, en el sistema consumista, etc..

El negocio que no se llevó a cabo, que no resultó, cuánta ansiedad le sumaste; la pareja que pensabas que “ahora sí que es la correcta”, cuánto te la jugaste, cuánta angustia añadida en la conquista, para que finalmente aceptaras que no era. El proyecto que pensabas que era tu proyecto de vida, cuánto insomnio y desvelo, para que finalmente vieras que se desplomó cual castillo de naipes.

Muchos ejemplos, pero lo que debemos tener claro es que la ansiedad sólo te lleva a tu propia debilidad; te enfermas, tomas decisiones equivocadas, cometes errores, te quedas en la incertidumbre, vas cayendo en una espiral descendente; sólo te quita la fuerza para que la negatividad se alimente.

No seamos como niños antes del cumpleaños o de la Navidad; ante esa ansiedad, mejor es tomar distancia, respirar profundo, alejarse y por qué no, buscar consejo y aceptar que las cosas son como deben ser, y así es perfecto. Haz tu esfuerzo, claro que sí, y  cuando está orientado hacia lo correcto, la ansiedad no tiene cabida y tu corazón está en paz.

“La preocupación no elimina el dolor del mañana, sino que elimina la fuerza del hoy.”Corrie ten Boom

 

Reflexión Semanal #58

Reflexión Semanal #58
@napsugar

Las relaciones humanas son algo complejo, pero son el motor  en  nuestra vida desde pequeños. En la medida que nos relacionamos con los demás, aparecen dificultades, desafíos, alegrías, emociones, oscuridad y luz. Al relacionarnos con otros, en el ámbito que sea, se nos mueven una serie de sentimientos, emociones y carencias. Aquel personaje que se nos aparece de la nada, y nos dice las palabras mágicas que quedan resonando y nos hacen reflexionar;  nunca más lo volvimos a ver, pero pudo ser clave en alguna situación. Aquella relación que quizá duró más de lo necesario, pero que enseñó de lo dulce y agraz, y nos mostró qué tan pr pueden ser nuestras emociones, tanto amorosas como perversas. Esa relación duradera entre padre/madre – hijo/hija – hermanos/hermanas – amigo/amiga , con todas sus combinaciones, y que constantemente te llevan a cuestionarte y observarte, y por qué no, te pueden mostrar una serie de aspectos que no veías en ti.

Y como culminación,  las relaciones de pareja, las más complejas, perturbantes, emocionantes y determinantes, las que dejan grandes huellas y/o grandes recuerdos, que incluso pueden llegar a tomar un camino impensado, y que también te hacen tomar decisiones distorsionadas. El cómo, cuándo y por qué, no sabemos con exactitud; sólo sabemos que repentinamente entramos en una vorágine que puede ser una espiral ascendente o descendente; casi como una embriaguez que nos atrapa y nos lleva a situaciones límite, para bien o para mal. Pero el caso que sea, es parte de la vida misma, es necesario, mágico e inevitable.

Compartamos más con los demás, tú eres tan importante para el otro como el otro lo es para ti. Siempre existe la enseñanza en relacionarnos honestamente, y desconocemos qué tan necesarios  podemos ser para alguien, aunque sólo sea un momento. La vida se construye a partir de momentos, y con humildad en el corazón.

“¡Hay tanta gente que entra y sale de una vida! ¡Cientos de miles de personas! ¡Tienes que mantener la puerta abierta para que puedan entrar! ¡Pero eso también implica que debes dejarles salir!  Jonathan Safran Foer

Reflexión Semanal #57

reflexión Semanal #57
@selami34arslan

Pensamientos negativos pueden echar a perder tu día o tu semana, y la de los demás también. Pensamientos oscuros te llevan a actuar o reaccionar desde la rabia, la frustración, el miedo, la ansiedad,  e incluso te pueden llevar a perder el control y hacer daños irreparables. Generalmente no nos damos cuenta en la espiral descendente que se encuentra nuestra negatividad, y caemos en una actitud amarga, que nos traen eventos negativos a la vida y lo peor, a las personas que nos rodean.

Un  buen primer paso para salir de ahí, es preguntarse qué pensamientos negativos están rondando nuestra mente; con qué frecuencia, qué tan reales son y cómo nos llevan a actuar. Cómo nos complican el diario vivir, y cuánto nos alejan de la felicidad y la alegría.  Tomas esta información que descubriste, la analizas, la observas y decides qué vas a hacer con ella. Dos opciones: o permanece ahí para siempre dominando tu vida, o te haces cargo y la desechas de tu mente, mejorando así tu calidad de vida. Con esa claridad, ya hicimos el cambio a positivo, y las nubes pueden comenzar a disiparse; y si es que hay que hacer cambios, bienvenidos sean.

Sé bondadoso contigo, piensa bonito, y observa lo bello que te rodea. No alimentes a la oscuridad con lo que más le gusta, tu propia desgracia.

“Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.” Rumi