Reflexión Semanal #65

reflexión Semanal #65
@tvoannaveki841

En décadas de deshumanización como las actuales, y las cuales se han repetido infinito en la historia, el egoísmo humano es el rey. Ha tomado el control y dirige todo desde su trono de división y crueldad. En nombre de valores sagrados, se cometen actos salvajes y bárbaros, las personas exteriorizan su ira y sus frustraciones. Es cosa de ver alguna  de las tantas películas que retratan este tipo de épocas. El tema de fondo se repite una y otra vez, y quizá ya ni siquiera causa asombro. Si nuestra alma eligió transitar por esta era, más de algo nos está tratando de enseñar, porque no en vano vivimos lo que vivimos.

Pero está el otro lado de la moneda, todo es dual. En estas circunstancias es cuando debemos conectarnos con nuestro interior, conexión que se ha perdido. Volver a conectar con nuestro Ser, y ver qué es lo que necesitamos, NO lo que queremos; a partir de ese diálogo sabio y auténtico, observarnos y reencontrarnos con la dulzura y la suavidad; volver al origen, que es reconocernos como seres espirituales en un camino de aprendizaje y crecimiento. Salirse del Yo, y comprendernos como seres únicos pero pertenecientes a un Todo. Sin vida interior, sólo nos transformamos en autómatas susceptibles de cualquier tipo de influencia externa, que nos conduce al sometimiento.

Te invito humildemente a reflexionar, la libertad está en decidir en cuál vereda deseas transitar, y en qué condiciones, porque los eventos inhumanos seguirán sucediendo, y deberemos enfrentarlos.  Recuerda, todo regresa a ti.

“Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse,
el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse.” José Ortega y Gasset

Reflexión Semanal #64

reflexión Semanal #64
@user.8fb39

En nuestras vidas transitamos entre cúspides y planicies; épocas para reír, y épocas para llorar; ambos estados son pasajeros y traen enseñanzas consigo. Cuando estamos en la planicie, pensamos que nos está sucediendo lo más terrible, que no puede haber nada peor incluso, dejamos que nuestro Yo se apodere de nosotros, y nos volvemos egoístas. Hay sufrimiento, claro que sí, pero también perdemos la perspectiva. Sólo miramos desde un ángulo estrecho y cerrado, como si no existiera salida ni refugio. Lo interesante es que si miramos desde otro lugar, o nos salimos y miramos desde arriba, o sencillamente no miramos nada, y dejamos que el tiempo y la vida nos muestren las vías, repentinamente se van disolviendo los nudos; comienzan a aparecer soluciones y la energía se libera, transitamos por caminos nuevos y livianos. Podemos mirar hacia atrás y vemos cómo nos ahogamos en un vaso de agua, y cómo desmedidamente nos atormentamos por algo que no valió la pena; que perdimos de vista lo simple y pensamos que sólo nuestro pesar era importante, dejamos de ver que cada persona tiene sus dolores y sus batallas, y que también son su historia.

Si sientes que estás transitando por una planicie, recuerda que es pasajera, que trae una enseñanza y un crecimiento importante para ti; escucha tu alma, ahí encontrarás respuestas; conecta con tu Ser, es el mejor guía; pide ayuda, el Universo generoso siempre te tenderá la mano de alguna forma mágica.

Y si estás en la cúspide, disfruta, comparte, ríe y agradece; también es pasajero, y también es una enseñanza y un crecimiento, y lo más importante, que debe ser con humildad.

“Parece como si tuviera necesidad de perspectivas lejanas para pensar bien las cosas.” F. Nietzsche

Reflexión Semanal #63

Reflexión Semanal #63
@EpuriVenkat

Rabia, odio, enojo, tristeza, sentimientos que nos han rondado este último tiempo y que están latentes en el ambiente. Se nos ha enducerido el corazón y hemos dejado de ver, nos hemos salido del centro y nos hemos vuelto más grises.

En tiempos de crisis externas, no podemos dejar de reaccionar y aunque sea con indiferencia, también es una reacción. Ahora debemos ver qué emociones afloraron en este proceso, qué frustración estaba tan oculta que nos ha hecho aflorar estos sentimientos desbordantes y desequilibrantes, qué no habíamos visto y qué tema no estaba resuelto como pensábamos; quizá funcionábamos como autómatas y nos habíamos olvidado de nuestro origen. Nos habíamos alejado de lo importante. Y esta crisis lo que ha hecho, es remecernos y llevarnos a ocuparnos de  nuestro interior. Sobran los análisis socio-políticos, lo que ocurrió ya está, y el devenir es incierto. Lo que queda, eres tú, y tu momento presente.

Elegirás caminar con el corazón endurecido?, o lo comenzarás a llenar de suavidad y dulzura. La risa de un niño, el cantar de las aves, el disfrutar con tus seres queridos, el enamorarte, el gesto amable, la caricia, tu canción favorita, cantar, bailar y  reír.  Envuélvete  de esa energía positiva y liviana. No cargues con la pesadez del pesimismo y la sombra. La vida continúa, y nada es para siempre. Los bellos momentos también se construyen y tu Ser quiere que seas feliz. Namasté.

“Lo que me rodeaba también estaba dentro de mí, y para ver el mundo sólo tenía que mirar en mi interior”. Paul Auster

 

Reflexión Semanal #62

reflexion semanal #62
@dhamushmuskaan

En nuestras vidas pasamos por diversas crisis, algo sucede en el exterior que nos hace entrar a una vorágine descendente, sintiendo en ocasiones que caemos en un abismo sin fin. Puede ser producida por un término de una relación, pérdida de un ser querido, desastre económico, siempre es por una “pérdida”. La pareja, dinero, bienes materiales, salud, humanidad, valores.  Pero siempre, siempre, es un tema humano, es en tu interior en donde se produce la crisis, es en ese lugar en el cual se siente, se sufre, se padece.

Las crisis tienen etapas, sólo recuerda y verás. La primera es la paralización,  no entendemos nada de lo que nos está pasando, no sabemos si podremos reaccionar frente a lo que está sucediendo, y lo que sucede nos envuelve y nos arrastra. La segunda, la incertidumbre, no sabemos qué decisiones tomar frente a  lo acontecido, qué camino seguir, comienzan las noches de insomnio y la inquietud mental se vuelve constante, perdimos la calma, nos enojamos y desesperamos. La tercera, el miedo irracional, casi terror, sufrimos miedo a situaciones que creemos nos generan una amenaza y que no son reales; algo de paranoia incluso. Desconfiamos de las personas que nos rodean, desconfiamos de la vida y también sufrimos  “crisis de fe”; nos deprimimos vemos desesperanzados el devenir y todo es negro. No crees que este proceso descrito y ya vivido quizá más de alguna vez, es idéntico a la situación externa del país? Y que tu reacción a ello también es muy similar?  Como es adentro es afuera (Ley de Correspondencia).

Y la última etapa, la más importante, cómo salir de la crisis. A veces algo sucede, incluso puede ser mágico, toma un giro inesperado, y comienza la vorágine ascendente. Otras veces, quizá se debe caer aún más, porque desde el punto más álgido, cuando sentimos que no resistimos más, aparece una fuerza mareadora que nos fortalece y ayuda a resolverlo todo. Pero sí o sí, hay un cambio, nos hemos vuelto hacia el interior, nos hemos mirado y hemos transitado un camino a veces muy largo y duro, pero un camino que nos hace crecer.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.

Reflexión Semanal # 61

reflexión semanal #61
@husaini.burhan

Los humanos actuamos instintiva y espontáneamente desde la oscuridad que habita en nosotros. Casi en forma natural desde el egoísmo, que podemos ir suavizando en la medida que la conciencia nos permita; y otra forma natural es desde la ira, la cual también podemos ir suavizando en la medida que vamos dejando atrás la ignorancia, y la conciencia comienza a morar en nuestro Ser. Me permito recoger una frase callejera que refleja esto último: “no tener rabia es un privilegio”.

El comenzar a actuar desde el área luminosa que tenemos, implica un detenerse, reflexionar, respirar profundo, y salirse del Yo. Todo ello lleva implícito un esfuerzo, porque realmente no es espontáneo. Pensemos y recordemos honestamente y en silencio, desde qué lugar hemos reaccionado primariamente en esta contingencia; por mencionar algunas emociones negativas, rabia, tristeza, miedo, odio, ira.

Qué hacemos y cómo actuamos con esas emociones rondando, he ahí el desafío. O te dejas llevar y eres arrastrado por la oscuridad, la cual se ha alimentado enormemente este último tiempo, o das el paso del esfuerzo y te detienes, para recurrir a tu lado luminoso y nutrirte desde allí. La oscuridad es muy ruidosa, inmediatista y te atrapa. La Luz, es silenciosa,  trabaja paso a paso y es a largo plazo.

Nuestra elección constante  es, en qué área me muevo y actúo. Por ello, la sensación de  cansancio y agotamiento, sólo es el reflejo de esta lucha interna que debemos sobrellevar, cuando el exterior de alguna forma pone de manifiesto la lucha eterna de la especie humana. La oscuridad versus la Luz. Que tu elección te traiga paz.

“Podemos perdonar fácilmente a un niño por tenerle miedo a la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres le temen a la luz.” Platón.

Reflexión Semanal #59

Reflexión Semanal #59
@mrsnoorjahanbano

La gran debilidad que poseemos como humanos es la ansiedad. La traemos desde niños y nos acompaña durante nuestra vida, a veces con mayor intensidad, y cuando ya estamos algo cansados de esa patología, buscamos formas de reducirla; ya sea con terapias, fármacos o métodos evasivos.

Primero observemos en nuestro interior de qué se trata. Una forma de controlar todo, queremos las cosas ahora, y de la forma que queremos; no aceptar que las cosas son de otra forma, que la realidad es diferente a lo que imaginamos; nos volvemos infantiles y hacemos pataleta. Ego?, claro que sí, falta de confianza y humildad. La ansiedad se refleja en todas las áreas de la vida, en las empresas, en las parejas, en lo cotidiano, en el sistema consumista, etc..

El negocio que no se llevó a cabo, que no resultó, cuánta ansiedad le sumaste; la pareja que pensabas que “ahora sí que es la correcta”, cuánto te la jugaste, cuánta angustia añadida en la conquista, para que finalmente aceptaras que no era. El proyecto que pensabas que era tu proyecto de vida, cuánto insomnio y desvelo, para que finalmente vieras que se desplomó cual castillo de naipes.

Muchos ejemplos, pero lo que debemos tener claro es que la ansiedad sólo te lleva a tu propia debilidad; te enfermas, tomas decisiones equivocadas, cometes errores, te quedas en la incertidumbre, vas cayendo en una espiral descendente; sólo te quita la fuerza para que la negatividad se alimente.

No seamos como niños antes del cumpleaños o de la Navidad; ante esa ansiedad, mejor es tomar distancia, respirar profundo, alejarse y por qué no, buscar consejo y aceptar que las cosas son como deben ser, y así es perfecto. Haz tu esfuerzo, claro que sí, y  cuando está orientado hacia lo correcto, la ansiedad no tiene cabida y tu corazón está en paz.

“La preocupación no elimina el dolor del mañana, sino que elimina la fuerza del hoy.”Corrie ten Boom

 

Reflexión Semanal #58

Reflexión Semanal #58
@napsugar

Las relaciones humanas son algo complejo, pero son el motor  en  nuestra vida desde pequeños. En la medida que nos relacionamos con los demás, aparecen dificultades, desafíos, alegrías, emociones, oscuridad y luz. Al relacionarnos con otros, en el ámbito que sea, se nos mueven una serie de sentimientos, emociones y carencias. Aquel personaje que se nos aparece de la nada, y nos dice las palabras mágicas que quedan resonando y nos hacen reflexionar;  nunca más lo volvimos a ver, pero pudo ser clave en alguna situación. Aquella relación que quizá duró más de lo necesario, pero que enseñó de lo dulce y agraz, y nos mostró qué tan pr pueden ser nuestras emociones, tanto amorosas como perversas. Esa relación duradera entre padre/madre – hijo/hija – hermanos/hermanas – amigo/amiga , con todas sus combinaciones, y que constantemente te llevan a cuestionarte y observarte, y por qué no, te pueden mostrar una serie de aspectos que no veías en ti.

Y como culminación,  las relaciones de pareja, las más complejas, perturbantes, emocionantes y determinantes, las que dejan grandes huellas y/o grandes recuerdos, que incluso pueden llegar a tomar un camino impensado, y que también te hacen tomar decisiones distorsionadas. El cómo, cuándo y por qué, no sabemos con exactitud; sólo sabemos que repentinamente entramos en una vorágine que puede ser una espiral ascendente o descendente; casi como una embriaguez que nos atrapa y nos lleva a situaciones límite, para bien o para mal. Pero el caso que sea, es parte de la vida misma, es necesario, mágico e inevitable.

Compartamos más con los demás, tú eres tan importante para el otro como el otro lo es para ti. Siempre existe la enseñanza en relacionarnos honestamente, y desconocemos qué tan necesarios  podemos ser para alguien, aunque sólo sea un momento. La vida se construye a partir de momentos, y con humildad en el corazón.

“¡Hay tanta gente que entra y sale de una vida! ¡Cientos de miles de personas! ¡Tienes que mantener la puerta abierta para que puedan entrar! ¡Pero eso también implica que debes dejarles salir!  Jonathan Safran Foer

Reflexión Semanal #57

reflexión Semanal #57
@selami34arslan

Pensamientos negativos pueden echar a perder tu día o tu semana, y la de los demás también. Pensamientos oscuros te llevan a actuar o reaccionar desde la rabia, la frustración, el miedo, la ansiedad,  e incluso te pueden llevar a perder el control y hacer daños irreparables. Generalmente no nos damos cuenta en la espiral descendente que se encuentra nuestra negatividad, y caemos en una actitud amarga, que nos traen eventos negativos a la vida y lo peor, a las personas que nos rodean.

Un  buen primer paso para salir de ahí, es preguntarse qué pensamientos negativos están rondando nuestra mente; con qué frecuencia, qué tan reales son y cómo nos llevan a actuar. Cómo nos complican el diario vivir, y cuánto nos alejan de la felicidad y la alegría.  Tomas esta información que descubriste, la analizas, la observas y decides qué vas a hacer con ella. Dos opciones: o permanece ahí para siempre dominando tu vida, o te haces cargo y la desechas de tu mente, mejorando así tu calidad de vida. Con esa claridad, ya hicimos el cambio a positivo, y las nubes pueden comenzar a disiparse; y si es que hay que hacer cambios, bienvenidos sean.

Sé bondadoso contigo, piensa bonito, y observa lo bello que te rodea. No alimentes a la oscuridad con lo que más le gusta, tu propia desgracia.

“Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.” Rumi

Reflexión Semanal #56

reflexión Semanal #56
@mr.stark

Lidiamos a diario y en cada momento con la negatividad. La nuestra, la que emana de nuestros pensamientos y de nuestra actitud frente a los hechos. Y la externa, el estímulo constante que nos bombardea y nos pone a prueba a cada instante; la oscuridad es ruidosa, se propaga con mucha rapidez, se divulga a través de todos los medios de comunicación masiva; otras formas son  la agresividad del entorno, la charla inútil, el chisme, la agresión, en fin, todas las manifestaciones que sabemos existen, y que a veces se hace difícil sobrellevar. Todos llevamos un área de oscuridad, nadie está exento, depende de cada uno elegir que ésta te domine, o haces el cambio y funcionas a partir de la actitud luminosa y positiva; también depende de cada uno, si enganchas con el entorno, o te retiras silenciosamente a tu espacio de luz, alejándote de personas y situaciones negativas.

No lo veas como una lucha, mejor observa cómo se va desarrollando dentro de ti la capacidad de abstraerte y de enfocarte desde otra perspectiva; una perspectiva positiva, llena de alegría y comprensión; así se irá disipando esa energía gris, y tu día y tu alma se irán llenando de colores alegres. De esta forma, atraerás lo mejor a tu vida, alegría, magia y milagros.

“No hay deber que descuidamos tanto como el deber de ser felices”.Robert Louis Stevenson

 

 

Reflexión Semanal #55

reflexión Semanal #55
@sathalex

La negación es un mecanismo de defensa que puede resultarnos útil en ocasiones, pero no puede ser un estado permanente, ya que de ser así, se transforma en un yugo que sólo produce sufrimiento a ti mismo y a los que te rodean. Existen episodios reales en la vida que nos desestabilizan de tal forma, que recurrimos a este mecanismo para no ver ni enfrentar la realidad evidente que se está manifestando; después de eso, comenzamos a armarnos de recursos internos para afrontar lo que está sucediendo, de una manera madura y sabia. Se comienza a disipar esa sombra y pesadez que nos invadió al comienzo, y logramos ver con mayor claridad lo evidente. Nos damos cuenta que el hecho en sí no es TAN terrible como lo sentimos inicialmente, que es parte de la vida, que depende de cada uno el hacerse cargo y, que en vez de causar sufrimiento, puede ser una tremenda liberación.

Un mejor  mecanismo de sobrevivencia y de defensa es cultivar tu interior, reconocerte, comprender que las emociones son parte de tu Ser y que se debe convivir en paz  con ellas. En la medida que el autoconocimiento se va acrecentando, los desafíos y pruebas que nos pone la vida se toman con humildad, con calma y con autocompasión; ya no es necesario negar los hechos para huir de una realidad que te aborda y que seguramente se fue manifestando de a poco, pero que no quisimos ver en su justa medida. La vida puede tomar un giro repentino en un segundo, por ello, quédate en el  presente, que es la única realidad que podemos experimentar, aunque esa realidad puede ser una ilusión, pero nunca una negación.

“Lo que niegas te somete, lo que aceptas, te transforma.” C.G.Jung