Reflexión Semanal #6

Reflexión Semanal 6
Owais karnii

Una sensación de esfuerzo sin logros visibles? Puede llamarse desencanto, un estado transitorio que apunta a la inmediatez de los resultados, pero pasos necesarios para fines superiores que se van construyendo con perseverancia y a veces sin siquiera notarlo.

“Se dice, con cierto pesar, que entre nuestros sueños y la realidad hay una distancia, a veces, infranqueable. Es inevitable sentir que la realidad es diferente de lo que queríamos, a lo que esperábamos, y a menudo podemos sentirnos apesadumbrados por esto. Sin embargo, para la filosofía budista, esta experiencia de desencanto con la vida cumple un rol muy importante en nuestro desarrollo espiritual: nos libera de aquello que no nos trae felicidad verdadera, duradera.

El desencanto es producido por el apego. Creemos que tener la casa, el trabajo y la familia que siempre hemos soñado nos va a dar la felicidad que buscamos (recordemos que para los budistas es la felicidad lo que todo ser humano busca). Pero cuando lo logramos, nos damos cuenta que la satisfacción que esperábamos sentir no es tal, que nuestro sueño y la realidad difieren. Esta experiencia es fundamental para liberarnos, para finalmente dejar de esperar de los logros del mundo material una felicidad que no nos puede proveer, para dejar de depositar nuestra felicidad en los lugares equivocados, y tenemos la posibilidad de volver a nosotros mismos, a nuestro centro, y resignificar aquello que para nosotros es importante. El volver a uno mismo después de que el mundo “nos decepciona” es el principio de la liberación, del conocimiento de sí, de la felicidad (la felicidad está en nuestro interior, enseñan los monjes), y de la sabiduría suprema, la iluminación.”

Bárbara CP – Filósofa

Como todos los soñadores, confundí  el desencanto con la verdadJean-Paul Sartre