Reflexión Semanal #75

reflexión Semanal #75
@diana303040

Ya transcurrido algún tiempo de confinamiento y habiendo vivido diferentes etapas en este proceso, podemos ver y sentir que nuestras prioridades han cambiado; lo que antes nos parecía vital, ahora ya no lo es tanto, ha cambiado el orden, y también han desaparecido temas que nos parecían importantes. Sí o sí nos hemos visto obligados a ir hacia nuestro interior, no mirarnos el ombligo, si no mirar ese lugar en que somos lo que somos. Desde ahí, han aparecido carencias, fortalezas, debilidades, aspectos emocionales que estaban estancados y temas no resueltos quizá; pero también se han asomado nuestras necesidades. Estás seguro que lo que quieres, es realmente lo que necesitas?

Te invito a pensar detenidamente e imaginar que si nos dijeran que mañana todo vuelve a la “normalidad”, qué sería lo primero que harías. Realmente te gustaba la rutina que tenías?, o tienes la intención y la voluntad de hacer cambios que te aporten, y no que te quiten. Volverías a ese ritmo frenético que te embriagaba y te hacía perderte en nada? Puede ser que sí, pero te aseguro que no será igual.

Cuando se viven situaciones que nos limitan, el refugio no está en el exterior. El adquirir cosas materiales está perdiendo valor, porque nos hemos dado cuenta que muchas de ellas no necesitamos; el compartir  con tu pareja 24/7, o ha fortalecido la relación, o bien la ha debilitado; cuánta paciencia y tolerancia hemos debido aplicar para alternar con niños y/o adolescentes en la casa; cuánto espacio le has permitido a tu sombra, que ha aparecido reiteradamente y seguramente ha producido algún conflicto. Cuánta angustia por no tener trabajo y por dificultades económicas.

No existen recetas para sobrellevar en forma óptima todo este proceso, pero sí lo que podemos y debemos hacer es aprender de él; lo que está sucediendo tiene muchas razones y causas profundas que no comprendemos ahora; ya pasará, pero no podemos caer una vez más en la pereza de no querer aprender de ello, y aprehender  la gran experiencia que nos ha tocado vivir.

“No tengo miedo de las tormentas porque estoy aprendiendo a navegar mi barco.” Louisa May Alcott.

 

Reflexión Semanal #73

Reflexión Semanal #73
@s1930745

Mantenerse emocionalmente “sano” y estable en tiempos de movimientos, cuestionamientos, vaivenes externos e internos, es algo difícil de lograr. Cuando creemos que hemos asomado a una mayor claridad, algo nos vuelve a poner a prueba, e incluso volver al punto de inicio. Son tiempos de cambio, innegable y astrológicamente anunciado; quizá nunca nos imaginamos un movimiento de esta envergadura y de esta forma, pero aquí estamos, surfeando las olas y tratando de sobrellevar nuestros estados de ánimo de la mejor forma, y la que produzca menor daño.

Cabe recordar que como habitantes de este país, este proceso comenzó en Octubre 2019; demás está analizar algo ya largamente discutido, sólo debemos ser generosos con nosotros mismos y entender que sobrellevar todas las emociones que hemos experimentado, puede llevar a tambalear a cualquiera. Ha sido un largo lapso de tiempo, demasiado quizá para algunos, entonces lo más certero  es ser benevolente y acogedor con nosotros mismos. Actualmente las culpas y los castigos no tienen cabida; las miradas hacia nuestro interior son imprescindibles, pero siempre desde el lugar luminoso del amor y de la compasión (que no es lo mismo que lástima). Tienes todo el derecho de sentirte abatido, triste, ansioso, desconcertado; pero que eso sólo sea una mirada y un entendimiento de tus estados; a partir de allí puede nacer la comprensión y por qué no, la sanación de heridas que estaban guardadas en algún rincón de tu psique.

Desconocemos cuánto más debemos navegar en estas aguas a veces muy turbulentas. Lo importante es tener claro que como todo en la vida, esto pasará; no sabemos ni en qué forma  ni cuándo, pero como especie, también tenemos una gran capacidad de encontrar esa fuerza creadora que yace en nuestro interior, y que nos reflotará, una vez más.

Cuando todo parezca ir contra ti, recuerda que el avión despega contra el viento, no a favor de él.” Henry Ford.

 

 

Brújula Astral 13.5.20

Brújula Astral
Gajendra Rawat king

Este 2020 está lleno de aspectos astrológicos importantes, ya  bastante comentado, cual un tsunami y que de repente no da respiro. Pero todas estas energías que se manifiestan en el colectivo, también están presentes en términos individuales.

A partir de este mes comienza un proceso de evaluación; a cada persona en algún área de su vida, un cuestionarse y enfrentarse a mirar ciertas áreas que hasta el momento parecían armónicas y normales, pero que mirando y sintiendo, es posible que ya no queremos más de lo mismo y debemos hacer cambios. Un trabajo, una relación, una carrera, por ejemplo. Realmente quiero seguir haciendo lo mismo?; realmente quiero permanecer junto a esta persona y continuar?; realmente quiero relacionarme con mi familia con esta dinámica?. Todas nuestras formas “mecánicas” de actuar las cuestionaremos, tómate tu tiempo, porque es un proceso, y los procesos son pausados. Los miedos y los retos que estaremos  enfrentando en estas áreas, sufrirán un repaso permanente, una sensación de avanzar y retroceder; pero sólo debemos dejarnos llevar, no resistir el cambio, porque este se producirá igual. El niño inmaduro que llevamos dentro, tratará de rebelarse, pero eso sólo traerá sufrimiento. Esa sensación de “quiero y no puedo” nos puede llevar a la frustración y a la rabia, el ego mismo en acción.

Son tiempos de descubrimientos y revelaciones internas. Cosas muy profundas que habías enterrado en tu psique pueden salir a la luz, o puedes ver ahora con más precisión y claridad en qué etapa de tu vida te encuentras. Lo que por el momento aún no podemos ver con tanta claridad, es hacia adónde nos dirigimos, o qué ruta puede tomar nuestra vida.

Pues, a soltar entonces, vivamos lo que se nos presenta día a día, momento a momento, porque el trabajo interno que estamos realizando, de la forma y peso que sea, a alguna parte nos conducirá. Ya sea madurez, cambios profundos, claridad, o lo que sea necesario para tu alma.

Se requiere paciencia y confianza, fuerzas fundamentales para enfrentar los tiempos que se nos están avecinando, porque a algo le estamos diciendo adiós, y a algo mejor le daremos la bienvenida. Namasté.

 

Reflexión Semanal #72

Reflexión Semanal #72
@korsar0565

Para algunas personas este cambio en la cotidianeidad ha sido un desafío no menor; no sólo es el hecho de quedarse en casa todo el día, de ralentización, y de cambio de hábitos y/o rutinas. La mente se rebela ante estos cambios, el ego también, y queda un estado de desasosiego permanente, que cada cual manifiesta de diferentes formas. Lo importante es analizar qué es lo que realmente te está perturbando. Me permito afirmar que el cambio en la rutina a la cual estábamos acostumbrados, es la que ha gatillado una serie de emociones y estados anímicos poco agradables; algo de frustración por ahí.

También es la capacidad de adaptación a un diario vivir diferente, más pausado, o con la sensación que el tiempo pasa más lento que antes. El tiempo es el mismo, es nuestra percepción del mismo que ha cambiado. Todos nos encontramos ahora en un tránsito de la vida. Estamos dejando atrás algo que sabemos no volverá a ser igual, debemos caminar  por un estado intermedio, porque sabemos también que vendrá algo nuevo y diferente, pero que no tenemos idea cómo se puede manifestar, si va ser bueno o no tanto. Pasamos por varios tránsitos en nuestras vidas, y de seguro te sentías igual; recuerda alguno, un divorcio, por ejemplo. Mucha incertidumbre, temor, inseguridad y la sensación que es un camino difícil, lento y con emociones cambiantes; ningún asidero y reconocer que sólo te tienes a tí mismo,  y que nada ni nadie puede vivirlo por ti. Gran desafío, y seguramente no será la última vez que vivamos esta experiencia.

Confía en tus capacidades, y en la capacidad de adaptación que tenemos los humanos; esto también pasará, como todo, y como en todas las crisis, es cuando  aparece el poder creativo que poseemos. Y cuando miremos atrás, habremos vivido una gran experiencia, que nos habrá dejado más de algo, aunque sólo haya sido bajar el ritmo alocado que nos tenía absolutamente hipnotizados y ciegos.

“El mayor azote de la vida moderna es tener que dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.” R.Tagore

Reflexión Semanal #71

Reflexión Semanal #71
@iana199183

De qué forma te ha afectado esta “pausa”? , esta forma tan diferente en la cual nos hemos tenido que desenvolver. Cuando la vida nos puso un freno brusco y todo cambió, nuestros planes se volvieron invisibles y “perdimos el control”. Hemos tenido que cambiar hábitos, los cual es muy difícil en ocasiones, y aprender a vivir el presente y el momento, no es algo que estaba en nuestra cotidianeidad. Es posible que ya comiencen a cambiar tus prioridades, o que las que pensabas eran casi irreemplazables, ahora ya no tienen ninguna importancia. Y no es porque no hay otra opción, es porque realmente estamos tomando conciencia que lo que se nos había mostrado como una necesidad de vida, ahora ya no lo es.

Es curioso el observar que nuestra apariencia, llámese vestuario, acicalamiento, maquillaje, joyas, en fin, todo lo que cubre nuestro cuerpo y en lo cual se nos incentivaba a gastar mucho dinero, se está volviendo simple, sencillo y de bajo costo. Es posible que el tiempo y recursos invertidos en ese proceso no debían ser tales, que nuestro acicalamiento debe ser interno y en ese sí se debe invertir tiempo y esfuerzo.  Ahora al circular por la calle e interactuar con los demás, lo único que se ve y se muestra son los ojos y la mirada. Esa conexión que se había perdido y que comunica mucho más que las palabras; ya no nos podemos ocultar detrás de objetos, hablamos sólo lo necesario porque con el tapabocas, (qué paradoja el nombre) se nos lleva a callar. Observa cómo esta pausa nos lleva hacia el interior, en cualquier forma; cómo se nos ha mostrado que la fauna ha recobrado algún lugar que le pertenecía, cómo el planeta ha respirado y cómo la vorágine desquiciada en la cual funcionábamos, no era necesaria. Para algunos es un proceso difícil de sobrellevar, y para otros más simple y natural; pero de cualquier forma, para todos es un desafío importante que no debemos olvidar, una vez la vida teóricamente comience a retornar a lo que conocíamos. Teóricamente, porque no será igual, y si eso no lo vemos, es porque no entendimos nada , y el esfuerzo de la gran mayoría de la humanidad no valió la pena.

“Sólo hay una pequeña parte del universo de la que sabrás con certeza que puede ser mejorada, y esa parte eres tú”. – Aldous Huxley

Reflexión Semanal #70

Reflexión Semanal #70
@sa2030811

Ante el confinamiento voluntario o impuesto, no podemos permanecer indiferentes; algo se ha movido o ha dejado de moverse; han aparecido sombras, ansiedades, sensibilidades, inseguridades; pero también ha aparecido conciencia, nos ha obligado a reflexionar y observar lo que no estábamos viendo. Puede que la balanza se incline hacia el lado de la limpieza interior, y han aparecido basuritas que habíamos barrido bajo la alfombra, y las cuales estaban perforando lentamente nuestra psiquis; también es posible que la balanza se incline hacia la liberación, hacia la simpleza y el disfrute, el ordenamiento interior y la madurez.

En el externo, también se han mostrado aspectos que no estábamos viendo. Ha aparecido el barro  oculto por tanto tiempo, como un pantano en el cual han aflorado algunos “monstruos” mostrando su real faceta; pero también se han mostrado bondades silenciosas que emocionan y que equilibran la balanza de alguna forma. Debemos evaluar y observar, no perder de vista los valores que consideramos importantes, para que cuando esto pase, porque pasará, recordemos y caminemos senderos luminosos.

Como especie, tenemos mala memoria, y cuando las cosas vuelvan al curso que estamos acostumbrados, nos envolverá la pereza de siempre, y nuestra indiferencia y desidia nos llevarán  a retomar el camino que tuvimos que abandonar por fuerza mayor, como ha sucedido en este caso. Es importante recordar siempre que un ser vivo invisible nos ha replegado y nos ha “obligado” a permanecer quietos, a volcarnos a lo real e importante, porque es necesario reflexionar y analizar en qué estamos.

En nuestras manos está el elegir y decidir caminos y actitudes, una vez pasemos este tránsito. Para algunos ha sido un camino pesado y sacrificado que andar, con sufrimiento;  para otros, más liviano y natural. Pero lo más importante, no desperdiciemos este valioso tiempo que el Universo nos ha dado, para avanzar, crecer y ser mejores; es  nuestra responsabilidad como generación que ha tenido que enfrentar este gran movimiento, en pos de un mundo mejor.

“Algunas cosas abren nuestras alas, algunas cosas hacen que el aburrimiento y dolor desaparezcan.” Rumi

Reflexión Semanal #69

Reflexion Semanal 69
@sapfir313at

“Quedarse en casa”, no es sólo guardarse en el hogar, sino también  quedarse con uno, con tu interior, con lo que somos. En esta ocasión, el Universo nos ha llevado a un estado del cual nos habíamos salido hace tiempo; nos habíamos transformado en autómatas,”cosistas”, depredadores y egoístas.  Siempre esperando que el exterior nos solucione todo, el menor esfuerzo, exigiendo a la naturaleza de todo y sin ninguna retribución; incluso ahora, toda la humanidad rogando por una vacuna (exterior), y no nos acercamos siquiera a preguntarnos qué hacemos por el autocuidado, por cuidar nuestro entorno, por el otro. Gran prueba la que estamos viviendo, dejar el ego a un lado y enfocarnos en lo simple, lo real y lo esencial.

Estábamos usando  las redes sociales como medio de evasión, como descarga de frustraciones, rabia y ego; era tan cómodo escribir algo o enviar un sticker para salir del paso; y ahora, qué paradoja, las usamos para acercarnos a los demás, para sentirnos acompañados, para reír. Quizá cuánto tiempo pase para encontrarnos con esa mirada, con la magia de una sonrisa cercana, con el abrazo reconfortante. Tanto nos alejamos de lo humano, que ahora se nos está poniendo a prueba, qué tanto de lo humano valorábamos. Para algunos es más duro que para otros, pero siempre en tiempos de crisis hay grandes enseñanzas detrás, y en tiempos de crisis, sale lo mejor y también lo peor del ser humano.

Los conceptos están cambiando, y se nos obliga también a  hacer cambios. Las prioridades de pronto son otras, debemos cambiar hábitos y rutinas; lo material se tambalea y se muestra como realmente es; se nos pone a prueba y se nos desafía a avanzar en valores perdidos. Solidaridad, generosidad, agradecimiento, humildad, vivir el momento, y acostumbrarse a la incertidumbre; aprender que no podemos controlar nada. Suena difícil, pero quizá debemos ponernos en el lugar de la persona que está contagiada y enferma en este momento, vaya qué situación en la que está, y ni nos imaginamos cómo puede ser su diario vivir; y nos puede tocar a cualquiera.

“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”. Bertold Brecht

Reflexión Semanal #63

Reflexión Semanal #63
@EpuriVenkat

Rabia, odio, enojo, tristeza, sentimientos que nos han rondado este último tiempo y que están latentes en el ambiente. Se nos ha enducerido el corazón y hemos dejado de ver, nos hemos salido del centro y nos hemos vuelto más grises.

En tiempos de crisis externas, no podemos dejar de reaccionar y aunque sea con indiferencia, también es una reacción. Ahora debemos ver qué emociones afloraron en este proceso, qué frustración estaba tan oculta que nos ha hecho aflorar estos sentimientos desbordantes y desequilibrantes, qué no habíamos visto y qué tema no estaba resuelto como pensábamos; quizá funcionábamos como autómatas y nos habíamos olvidado de nuestro origen. Nos habíamos alejado de lo importante. Y esta crisis lo que ha hecho, es remecernos y llevarnos a ocuparnos de  nuestro interior. Sobran los análisis socio-políticos, lo que ocurrió ya está, y el devenir es incierto. Lo que queda, eres tú, y tu momento presente.

Elegirás caminar con el corazón endurecido?, o lo comenzarás a llenar de suavidad y dulzura. La risa de un niño, el cantar de las aves, el disfrutar con tus seres queridos, el enamorarte, el gesto amable, la caricia, tu canción favorita, cantar, bailar y  reír.  Envuélvete  de esa energía positiva y liviana. No cargues con la pesadez del pesimismo y la sombra. La vida continúa, y nada es para siempre. Los bellos momentos también se construyen y tu Ser quiere que seas feliz. Namasté.

“Lo que me rodeaba también estaba dentro de mí, y para ver el mundo sólo tenía que mirar en mi interior”. Paul Auster

 

Reflexión Semanal #62

reflexion semanal #62
@dhamushmuskaan

En nuestras vidas pasamos por diversas crisis, algo sucede en el exterior que nos hace entrar a una vorágine descendente, sintiendo en ocasiones que caemos en un abismo sin fin. Puede ser producida por un término de una relación, pérdida de un ser querido, desastre económico, siempre es por una “pérdida”. La pareja, dinero, bienes materiales, salud, humanidad, valores.  Pero siempre, siempre, es un tema humano, es en tu interior en donde se produce la crisis, es en ese lugar en el cual se siente, se sufre, se padece.

Las crisis tienen etapas, sólo recuerda y verás. La primera es la paralización,  no entendemos nada de lo que nos está pasando, no sabemos si podremos reaccionar frente a lo que está sucediendo, y lo que sucede nos envuelve y nos arrastra. La segunda, la incertidumbre, no sabemos qué decisiones tomar frente a  lo acontecido, qué camino seguir, comienzan las noches de insomnio y la inquietud mental se vuelve constante, perdimos la calma, nos enojamos y desesperamos. La tercera, el miedo irracional, casi terror, sufrimos miedo a situaciones que creemos nos generan una amenaza y que no son reales; algo de paranoia incluso. Desconfiamos de las personas que nos rodean, desconfiamos de la vida y también sufrimos  “crisis de fe”; nos deprimimos vemos desesperanzados el devenir y todo es negro. No crees que este proceso descrito y ya vivido quizá más de alguna vez, es idéntico a la situación externa del país? Y que tu reacción a ello también es muy similar?  Como es adentro es afuera (Ley de Correspondencia).

Y la última etapa, la más importante, cómo salir de la crisis. A veces algo sucede, incluso puede ser mágico, toma un giro inesperado, y comienza la vorágine ascendente. Otras veces, quizá se debe caer aún más, porque desde el punto más álgido, cuando sentimos que no resistimos más, aparece una fuerza mareadora que nos fortalece y ayuda a resolverlo todo. Pero sí o sí, hay un cambio, nos hemos vuelto hacia el interior, nos hemos mirado y hemos transitado un camino a veces muy largo y duro, pero un camino que nos hace crecer.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.