Reflexión Semanal #70

Reflexión Semanal #70
@sa2030811

Ante el confinamiento voluntario o impuesto, no podemos permanecer indiferentes; algo se ha movido o ha dejado de moverse; han aparecido sombras, ansiedades, sensibilidades, inseguridades; pero también ha aparecido conciencia, nos ha obligado a reflexionar y observar lo que no estábamos viendo. Puede que la balanza se incline hacia el lado de la limpieza interior, y han aparecido basuritas que habíamos barrido bajo la alfombra, y las cuales estaban perforando lentamente nuestra psiquis; también es posible que la balanza se incline hacia la liberación, hacia la simpleza y el disfrute, el ordenamiento interior y la madurez.

En el externo, también se han mostrado aspectos que no estábamos viendo. Ha aparecido el barro  oculto por tanto tiempo, como un pantano en el cual han aflorado algunos “monstruos” mostrando su real faceta; pero también se han mostrado bondades silenciosas que emocionan y que equilibran la balanza de alguna forma. Debemos evaluar y observar, no perder de vista los valores que consideramos importantes, para que cuando esto pase, porque pasará, recordemos y caminemos senderos luminosos.

Como especie, tenemos mala memoria, y cuando las cosas vuelvan al curso que estamos acostumbrados, nos envolverá la pereza de siempre, y nuestra indiferencia y desidia nos llevarán  a retomar el camino que tuvimos que abandonar por fuerza mayor, como ha sucedido en este caso. Es importante recordar siempre que un ser vivo invisible nos ha replegado y nos ha “obligado” a permanecer quietos, a volcarnos a lo real e importante, porque es necesario reflexionar y analizar en qué estamos.

En nuestras manos está el elegir y decidir caminos y actitudes, una vez pasemos este tránsito. Para algunos ha sido un camino pesado y sacrificado que andar, con sufrimiento;  para otros, más liviano y natural. Pero lo más importante, no desperdiciemos este valioso tiempo que el Universo nos ha dado, para avanzar, crecer y ser mejores; es  nuestra responsabilidad como generación que ha tenido que enfrentar este gran movimiento, en pos de un mundo mejor.

“Algunas cosas abren nuestras alas, algunas cosas hacen que el aburrimiento y dolor desaparezcan.” Rumi

Reflexión Semanal #69

Reflexion Semanal 69
@sapfir313at

“Quedarse en casa”, no es sólo guardarse en el hogar, sino también  quedarse con uno, con tu interior, con lo que somos. En esta ocasión, el Universo nos ha llevado a un estado del cual nos habíamos salido hace tiempo; nos habíamos transformado en autómatas,”cosistas”, depredadores y egoístas.  Siempre esperando que el exterior nos solucione todo, el menor esfuerzo, exigiendo a la naturaleza de todo y sin ninguna retribución; incluso ahora, toda la humanidad rogando por una vacuna (exterior), y no nos acercamos siquiera a preguntarnos qué hacemos por el autocuidado, por cuidar nuestro entorno, por el otro. Gran prueba la que estamos viviendo, dejar el ego a un lado y enfocarnos en lo simple, lo real y lo esencial.

Estábamos usando  las redes sociales como medio de evasión, como descarga de frustraciones, rabia y ego; era tan cómodo escribir algo o enviar un sticker para salir del paso; y ahora, qué paradoja, las usamos para acercarnos a los demás, para sentirnos acompañados, para reír. Quizá cuánto tiempo pase para encontrarnos con esa mirada, con la magia de una sonrisa cercana, con el abrazo reconfortante. Tanto nos alejamos de lo humano, que ahora se nos está poniendo a prueba, qué tanto de lo humano valorábamos. Para algunos es más duro que para otros, pero siempre en tiempos de crisis hay grandes enseñanzas detrás, y en tiempos de crisis, sale lo mejor y también lo peor del ser humano.

Los conceptos están cambiando, y se nos obliga también a  hacer cambios. Las prioridades de pronto son otras, debemos cambiar hábitos y rutinas; lo material se tambalea y se muestra como realmente es; se nos pone a prueba y se nos desafía a avanzar en valores perdidos. Solidaridad, generosidad, agradecimiento, humildad, vivir el momento, y acostumbrarse a la incertidumbre; aprender que no podemos controlar nada. Suena difícil, pero quizá debemos ponernos en el lugar de la persona que está contagiada y enferma en este momento, vaya qué situación en la que está, y ni nos imaginamos cómo puede ser su diario vivir; y nos puede tocar a cualquiera.

“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”. Bertold Brecht

Reflexión Semanal #63

Reflexión Semanal #63
@EpuriVenkat

Rabia, odio, enojo, tristeza, sentimientos que nos han rondado este último tiempo y que están latentes en el ambiente. Se nos ha enducerido el corazón y hemos dejado de ver, nos hemos salido del centro y nos hemos vuelto más grises.

En tiempos de crisis externas, no podemos dejar de reaccionar y aunque sea con indiferencia, también es una reacción. Ahora debemos ver qué emociones afloraron en este proceso, qué frustración estaba tan oculta que nos ha hecho aflorar estos sentimientos desbordantes y desequilibrantes, qué no habíamos visto y qué tema no estaba resuelto como pensábamos; quizá funcionábamos como autómatas y nos habíamos olvidado de nuestro origen. Nos habíamos alejado de lo importante. Y esta crisis lo que ha hecho, es remecernos y llevarnos a ocuparnos de  nuestro interior. Sobran los análisis socio-políticos, lo que ocurrió ya está, y el devenir es incierto. Lo que queda, eres tú, y tu momento presente.

Elegirás caminar con el corazón endurecido?, o lo comenzarás a llenar de suavidad y dulzura. La risa de un niño, el cantar de las aves, el disfrutar con tus seres queridos, el enamorarte, el gesto amable, la caricia, tu canción favorita, cantar, bailar y  reír.  Envuélvete  de esa energía positiva y liviana. No cargues con la pesadez del pesimismo y la sombra. La vida continúa, y nada es para siempre. Los bellos momentos también se construyen y tu Ser quiere que seas feliz. Namasté.

“Lo que me rodeaba también estaba dentro de mí, y para ver el mundo sólo tenía que mirar en mi interior”. Paul Auster

 

Reflexión Semanal #62

reflexion semanal #62
@dhamushmuskaan

En nuestras vidas pasamos por diversas crisis, algo sucede en el exterior que nos hace entrar a una vorágine descendente, sintiendo en ocasiones que caemos en un abismo sin fin. Puede ser producida por un término de una relación, pérdida de un ser querido, desastre económico, siempre es por una “pérdida”. La pareja, dinero, bienes materiales, salud, humanidad, valores.  Pero siempre, siempre, es un tema humano, es en tu interior en donde se produce la crisis, es en ese lugar en el cual se siente, se sufre, se padece.

Las crisis tienen etapas, sólo recuerda y verás. La primera es la paralización,  no entendemos nada de lo que nos está pasando, no sabemos si podremos reaccionar frente a lo que está sucediendo, y lo que sucede nos envuelve y nos arrastra. La segunda, la incertidumbre, no sabemos qué decisiones tomar frente a  lo acontecido, qué camino seguir, comienzan las noches de insomnio y la inquietud mental se vuelve constante, perdimos la calma, nos enojamos y desesperamos. La tercera, el miedo irracional, casi terror, sufrimos miedo a situaciones que creemos nos generan una amenaza y que no son reales; algo de paranoia incluso. Desconfiamos de las personas que nos rodean, desconfiamos de la vida y también sufrimos  “crisis de fe”; nos deprimimos vemos desesperanzados el devenir y todo es negro. No crees que este proceso descrito y ya vivido quizá más de alguna vez, es idéntico a la situación externa del país? Y que tu reacción a ello también es muy similar?  Como es adentro es afuera (Ley de Correspondencia).

Y la última etapa, la más importante, cómo salir de la crisis. A veces algo sucede, incluso puede ser mágico, toma un giro inesperado, y comienza la vorágine ascendente. Otras veces, quizá se debe caer aún más, porque desde el punto más álgido, cuando sentimos que no resistimos más, aparece una fuerza mareadora que nos fortalece y ayuda a resolverlo todo. Pero sí o sí, hay un cambio, nos hemos vuelto hacia el interior, nos hemos mirado y hemos transitado un camino a veces muy largo y duro, pero un camino que nos hace crecer.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.