Reflexión Semanal #74

Reflexión Semanal #74
@marinka.takovinina23

En este proceso que estamos viviendo, tanto colectiva como individualmente, ya con algunos meses de experiencias y vivencias, quizá ya es conveniente elaborar algunas conclusiones y mirar nuestras prioridades; cuánto y qué ha cambiado y, esencialmente, mirarnos y ver nuestras reacciones. Como es un proceso, en este camino que estamos transitando o que nos han forzado a transitar, hemos pasado por diversas etapas personales; cada cual de acuerdo a su realidad y de acuerdo a sus carencias y fortalezas.

Me atrevo a detallar alguna etapa determinante, como aquella en la cual nos sale la condición rebeldía/soberbia; una negación a que se nos “coarte” esa capacidad de elegir y hacer lo que quiero y lo que estoy acostumbrado a hacer, principalmente. Desde allí aparecen los que rechazan y niegan medidas de confinamiento, no desean escuchar ni menos aceptar que algo o alguien te ponga límites; aparece la crítica destructiva y la negatividad en todo su esplendor, algo de rabia, se crean teorías conspirativas, desconfianzas, odios y pánico también. Tan acostumbrados a sentirnos “libres”, esa libertad algo infantil y no exenta de soberbia, que cuando se nos puso un freno desde lo invisible, quedamos desconcertados y comenzó un proceso de reacciones diversas.

También hemos transitado por la aceptación y una parcial comprensión; ni siquiera conformismo, sino más bien una búsqueda en experiencias pasadas que nos han mostrado que todo pasa y que nada es para siempre; que la vida continúa, y que el presente es el que importa. Quizá cambiar las prioridades, ver lo importante, y dejar pasar lo que NO nos aporta.

Ambos casos con la sensación de incertidumbre total, pero la vida en sí misma es incierta; y en cualquiera de los caminos que hayamos transitado, debemos entender que la verdadera libertad consiste en poder elegir de qué forma deseamos vivir la vida, cuánto queremos aferrarnos a lo “conocido” y cuánto espacio le queremos dar a lo nuevo. Porque queramos o no, lo nuevo está por venir y podremos abrazarlo con confianza, una vez transitemos por el camino de la humildad.

“El hombre sueña con escapar, pero no debe correr para ser libre. Si uno huye de sí mismo, su prisión irá con él.” Gustave Thibon

 

Reflexión Semanal #71

Reflexión Semanal #71
@iana199183

De qué forma te ha afectado esta “pausa”? , esta forma tan diferente en la cual nos hemos tenido que desenvolver. Cuando la vida nos puso un freno brusco y todo cambió, nuestros planes se volvieron invisibles y “perdimos el control”. Hemos tenido que cambiar hábitos, los cual es muy difícil en ocasiones, y aprender a vivir el presente y el momento, no es algo que estaba en nuestra cotidianeidad. Es posible que ya comiencen a cambiar tus prioridades, o que las que pensabas eran casi irreemplazables, ahora ya no tienen ninguna importancia. Y no es porque no hay otra opción, es porque realmente estamos tomando conciencia que lo que se nos había mostrado como una necesidad de vida, ahora ya no lo es.

Es curioso el observar que nuestra apariencia, llámese vestuario, acicalamiento, maquillaje, joyas, en fin, todo lo que cubre nuestro cuerpo y en lo cual se nos incentivaba a gastar mucho dinero, se está volviendo simple, sencillo y de bajo costo. Es posible que el tiempo y recursos invertidos en ese proceso no debían ser tales, que nuestro acicalamiento debe ser interno y en ese sí se debe invertir tiempo y esfuerzo.  Ahora al circular por la calle e interactuar con los demás, lo único que se ve y se muestra son los ojos y la mirada. Esa conexión que se había perdido y que comunica mucho más que las palabras; ya no nos podemos ocultar detrás de objetos, hablamos sólo lo necesario porque con el tapabocas, (qué paradoja el nombre) se nos lleva a callar. Observa cómo esta pausa nos lleva hacia el interior, en cualquier forma; cómo se nos ha mostrado que la fauna ha recobrado algún lugar que le pertenecía, cómo el planeta ha respirado y cómo la vorágine desquiciada en la cual funcionábamos, no era necesaria. Para algunos es un proceso difícil de sobrellevar, y para otros más simple y natural; pero de cualquier forma, para todos es un desafío importante que no debemos olvidar, una vez la vida teóricamente comience a retornar a lo que conocíamos. Teóricamente, porque no será igual, y si eso no lo vemos, es porque no entendimos nada , y el esfuerzo de la gran mayoría de la humanidad no valió la pena.

“Sólo hay una pequeña parte del universo de la que sabrás con certeza que puede ser mejorada, y esa parte eres tú”. – Aldous Huxley

Reflexión Semanal #70

Reflexión Semanal #70
@sa2030811

Ante el confinamiento voluntario o impuesto, no podemos permanecer indiferentes; algo se ha movido o ha dejado de moverse; han aparecido sombras, ansiedades, sensibilidades, inseguridades; pero también ha aparecido conciencia, nos ha obligado a reflexionar y observar lo que no estábamos viendo. Puede que la balanza se incline hacia el lado de la limpieza interior, y han aparecido basuritas que habíamos barrido bajo la alfombra, y las cuales estaban perforando lentamente nuestra psiquis; también es posible que la balanza se incline hacia la liberación, hacia la simpleza y el disfrute, el ordenamiento interior y la madurez.

En el externo, también se han mostrado aspectos que no estábamos viendo. Ha aparecido el barro  oculto por tanto tiempo, como un pantano en el cual han aflorado algunos “monstruos” mostrando su real faceta; pero también se han mostrado bondades silenciosas que emocionan y que equilibran la balanza de alguna forma. Debemos evaluar y observar, no perder de vista los valores que consideramos importantes, para que cuando esto pase, porque pasará, recordemos y caminemos senderos luminosos.

Como especie, tenemos mala memoria, y cuando las cosas vuelvan al curso que estamos acostumbrados, nos envolverá la pereza de siempre, y nuestra indiferencia y desidia nos llevarán  a retomar el camino que tuvimos que abandonar por fuerza mayor, como ha sucedido en este caso. Es importante recordar siempre que un ser vivo invisible nos ha replegado y nos ha “obligado” a permanecer quietos, a volcarnos a lo real e importante, porque es necesario reflexionar y analizar en qué estamos.

En nuestras manos está el elegir y decidir caminos y actitudes, una vez pasemos este tránsito. Para algunos ha sido un camino pesado y sacrificado que andar, con sufrimiento;  para otros, más liviano y natural. Pero lo más importante, no desperdiciemos este valioso tiempo que el Universo nos ha dado, para avanzar, crecer y ser mejores; es  nuestra responsabilidad como generación que ha tenido que enfrentar este gran movimiento, en pos de un mundo mejor.

“Algunas cosas abren nuestras alas, algunas cosas hacen que el aburrimiento y dolor desaparezcan.” Rumi