Reflexión Semanal #43

Reflexión Semanal #43
@teffysanz72

La palabra “gracias” no es sólo agradecer por educación; es la palabra mágica que te abre puertas y te hace humilde; te hace reconocer tu fragilidad y entrar a planos más sutiles y luminosos. A medida que vas agradeciendo y reconociendo motivos innumerables para agradecer, vas dando espacio a que  bendiciones lleguen a  tu vida. La gratitud es una emoción y un acto desinteresado, te hace sentir más satisfecho con la vida y por ende más feliz. Hacer del agradecimiento una rutina en tu vida, te volverá una persona más positiva, optimista. Sobran motivos para agradecer, incluso los sinsabores que  pasas te sirven para aprender, mejorar y crecer, gracias. Por qué no agradecer el estar vivo, el estar sano y poder funcionar con todos los sentidos; el tener una familia, amigos y compañía; tener alimento, abrigo y un hogar en donde descansar, por ejemplo.

Cuando agradeces, tu ego queda disminuido y puedes ver el alcance de la humildad. La humildad se aprende con el tiempo, no es una condición innata a los humanos, pero te hace sentir paz en el corazón. Y no es que “si soy humilde logro lo que deseo”, es que ser humilde es conectar con el interior y tomar conciencia que somos parte de un Todo y que cada acto trae sus consecuencias; difícil de  entender a veces, claro que sí, pero en la medida que la humildad tome contacto contigo, te será más fácil comprender y fluir en esta corriente llamada vida. La humildad trae paz, comprensión y por qué no, milagros a tu vida.

“La gratitud no es solo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.” Cicerón

Reflexión Semanal #31

Reflexión Semanal #31
@vijaykrishnareddygotham

Humildemente, te invito a que te conectes con tu Ser y busques en  ese interior maravilloso tu deseo más profundo en esta etapa de tu vida; tómate tu tiempo, puede que necesites alguna ayuda como una letra de una canción, abrir un libro y encontrar la frase adecuada, o quizá la palabra de alguien. No permitas que el ego te engañe, descorre velos y sé sincero contigo mismo. Busca, hasta que encuentres aquel deseo que te hace emocionar, ese es real.

Ahora con ese conocimiento, pregúntate qué tan dispuesto estás para seguirlo y trabajar por él. Porque seguro debes renunciar a más de algo, deberás tener paciencia y levantarte muchas veces, ser perseverante y salir de tu comodidad. Si aún así decides continuar, te llegará toda la ayuda necesaria para que tu deseo se haga realidad; eleva plegarias, pide ayuda, apasiónate y haz todo lo que tu alma te dicte. No renuncies, porque es posible que toda tu vida se base en lograr ese objetivo. Los milagros ocurren, sólo debes tener la voluntad y la certeza para que lleguen a ti.

Y una vez que lo hayas logrado, que hayas “tocado el cielo”, toda esa travesía  te dará una riqueza inmensa y la sabiduría necesaria para comprender la maravillosa experiencia de la existencia.

Nunca te dan un sueño sin concederte también el poder de hacerlo real.” Richard Bach.