Reflexión Semanal #63

Reflexión Semanal #63
@EpuriVenkat

Rabia, odio, enojo, tristeza, sentimientos que nos han rondado este último tiempo y que están latentes en el ambiente. Se nos ha enducerido el corazón y hemos dejado de ver, nos hemos salido del centro y nos hemos vuelto más grises.

En tiempos de crisis externas, no podemos dejar de reaccionar y aunque sea con indiferencia, también es una reacción. Ahora debemos ver qué emociones afloraron en este proceso, qué frustración estaba tan oculta que nos ha hecho aflorar estos sentimientos desbordantes y desequilibrantes, qué no habíamos visto y qué tema no estaba resuelto como pensábamos; quizá funcionábamos como autómatas y nos habíamos olvidado de nuestro origen. Nos habíamos alejado de lo importante. Y esta crisis lo que ha hecho, es remecernos y llevarnos a ocuparnos de  nuestro interior. Sobran los análisis socio-políticos, lo que ocurrió ya está, y el devenir es incierto. Lo que queda, eres tú, y tu momento presente.

Elegirás caminar con el corazón endurecido?, o lo comenzarás a llenar de suavidad y dulzura. La risa de un niño, el cantar de las aves, el disfrutar con tus seres queridos, el enamorarte, el gesto amable, la caricia, tu canción favorita, cantar, bailar y  reír.  Envuélvete  de esa energía positiva y liviana. No cargues con la pesadez del pesimismo y la sombra. La vida continúa, y nada es para siempre. Los bellos momentos también se construyen y tu Ser quiere que seas feliz. Namasté.

“Lo que me rodeaba también estaba dentro de mí, y para ver el mundo sólo tenía que mirar en mi interior”. Paul Auster

 

Reflexión Semanal # 61

reflexión semanal #61
@husaini.burhan

Los humanos actuamos instintiva y espontáneamente desde la oscuridad que habita en nosotros. Casi en forma natural desde el egoísmo, que podemos ir suavizando en la medida que la conciencia nos permita; y otra forma natural es desde la ira, la cual también podemos ir suavizando en la medida que vamos dejando atrás la ignorancia, y la conciencia comienza a morar en nuestro Ser. Me permito recoger una frase callejera que refleja esto último: “no tener rabia es un privilegio”.

El comenzar a actuar desde el área luminosa que tenemos, implica un detenerse, reflexionar, respirar profundo, y salirse del Yo. Todo ello lleva implícito un esfuerzo, porque realmente no es espontáneo. Pensemos y recordemos honestamente y en silencio, desde qué lugar hemos reaccionado primariamente en esta contingencia; por mencionar algunas emociones negativas, rabia, tristeza, miedo, odio, ira.

Qué hacemos y cómo actuamos con esas emociones rondando, he ahí el desafío. O te dejas llevar y eres arrastrado por la oscuridad, la cual se ha alimentado enormemente este último tiempo, o das el paso del esfuerzo y te detienes, para recurrir a tu lado luminoso y nutrirte desde allí. La oscuridad es muy ruidosa, inmediatista y te atrapa. La Luz, es silenciosa,  trabaja paso a paso y es a largo plazo.

Nuestra elección constante  es, en qué área me muevo y actúo. Por ello, la sensación de  cansancio y agotamiento, sólo es el reflejo de esta lucha interna que debemos sobrellevar, cuando el exterior de alguna forma pone de manifiesto la lucha eterna de la especie humana. La oscuridad versus la Luz. Que tu elección te traiga paz.

“Podemos perdonar fácilmente a un niño por tenerle miedo a la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres le temen a la luz.” Platón.

Reflexión Semanal #57

reflexión Semanal #57
@selami34arslan

Pensamientos negativos pueden echar a perder tu día o tu semana, y la de los demás también. Pensamientos oscuros te llevan a actuar o reaccionar desde la rabia, la frustración, el miedo, la ansiedad,  e incluso te pueden llevar a perder el control y hacer daños irreparables. Generalmente no nos damos cuenta en la espiral descendente que se encuentra nuestra negatividad, y caemos en una actitud amarga, que nos traen eventos negativos a la vida y lo peor, a las personas que nos rodean.

Un  buen primer paso para salir de ahí, es preguntarse qué pensamientos negativos están rondando nuestra mente; con qué frecuencia, qué tan reales son y cómo nos llevan a actuar. Cómo nos complican el diario vivir, y cuánto nos alejan de la felicidad y la alegría.  Tomas esta información que descubriste, la analizas, la observas y decides qué vas a hacer con ella. Dos opciones: o permanece ahí para siempre dominando tu vida, o te haces cargo y la desechas de tu mente, mejorando así tu calidad de vida. Con esa claridad, ya hicimos el cambio a positivo, y las nubes pueden comenzar a disiparse; y si es que hay que hacer cambios, bienvenidos sean.

Sé bondadoso contigo, piensa bonito, y observa lo bello que te rodea. No alimentes a la oscuridad con lo que más le gusta, tu propia desgracia.

“Purifica tus ojos, y mira la pureza del mundo. Tu vida se llenará con radiantes formas.” Rumi