Reflexión Semanal #22

Reflexión Semanal 22
@Tongro

El reconocimiento es un acto de amor, por lo tanto vital para nuestras vidas. Proviene de la generosidad, sin ego y es escaso; es darle al otro el valor que tiene, reconocer explícitamente sus virtudes, sus buenas obras, sus logros. No es adulación ni crítica destructiva, esos actos son egoístas y están lejos del amor.

En su forma más simple, el “ser reconocido” por tu mascota es algo que puede llenar tu corazón. Al niño que se le reconocen sus virtudes y sus buenas acciones, se le da seguridad y confianza; al adulto que se le da el reconocimiento adecuado, se le ilumina el rostro y sus ojos brillan de contento. Y no basta una vez, a veces es necesario reafirmar y repetir, tenemos mala memoria para los actos amorosos. Recuerda cómo te has sentido tú mismo con el reconocimiento de alguien, y cómo también cuando te has sentido ignorado sostenidamente.

Entonces, es hora de expresar más las bondades a quienes comparten tu vida, así les ayudarás a sentirse mejores, les ayudarás a recuperar la confianza y la seguridad y con ese aporte disminuirás en algo el egoísmo reinante en el mundo, que sólo nos separa. Se te devolverá con creces, seguro.

“Gracias por tolerar mis fracasos. Por no machacar mi ego ni tampoco alentarlo para que se descontrolara. Por hacerme recordar que era un ser humano con responsabilidades. Gracias por rehacerme de una manera inconsciente. Por ayudarme a comprenderme a mí mismo mejor. Por ayudarme a conseguir cosas que nunca habría conseguido de estar solo.” Richard Matheson