Reflexión Semanal #41

Reflexión Semanal #41
bern.danil123

Que las relaciones humanas son complejas, eso es indiscutible. Al relacionarnos con los demás se nos presentan desafíos constantes, ya que debemos mirarnos y evaluarnos en nuestro actuar y sentir. Puede haber un otro que nos haga enojar, emocionar, reflexionar o hacernos sentir bien; lo que no debes hacer es permanecer con alguien a quien no le importes, eso es un desgaste constante y una pérdida de tiempo. Quien no desee lo mejor para ti, está lejos de sentir afecto por tu persona.

Y en  las relaciones de pareja, ahí se complejiza todo. Es un torrente constante de emociones que dan vueltas, incluso muy diversas durante el día. Alegre en la mañana, y a medida que avanza el día, puede declinar en alguna tristeza. Cada relación es diferente y todas son una experiencia que te va preparando para la siguiente. Se hace cada vez más difícil comenzar una relación, sí, por eso es que te apegas a alguna que te aporta poco y te quita mucho; que se piensa  que ahora sí es el amor verdadero que llegó a tu vida, pero algo dentro tuyo sabe que aún no lo es; que te quedas con alguien para no estar solo(a), sí, y ahí te vas deteriorando.

Lo más importante es comprender que cualquier experiencia es un paso más para acercarte a esa persona que será tu complemento; no importa cuánto te demores, porque cuando se encuentren, ambos sentirán en su corazón la paz que indique que todo valió la pena.

“Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta”. Sam Keen

 

Brújula Astral 12.11

Brújula Astral
Gajendra Rawat king

Si en estas 6 semanas o más,  te ha parecido que el tema de relaciones personales más íntimas han sufrido cambios, claro que sí. Astrológicamente tiene una razón y se ha proyectado esencialmente en el área de relaciones de pareja. Si estás en una, seguramente te has replanteado muchas cosas al respecto, has analizado más,y también te has dado cuenta de hechos reales que antes no habías visto. Has ido en profundidad y te has percatado por ejemplo, que es una relación que ya no daba para más o que debía haber un cambio radical para que pudiese perdurar; o que es una relación mucho mejor y más comprometida de lo que pensabas, y que es lo más hermoso que te ha sucedido en ese aspecto.

También te has replanteado y analizado cómo es y ha sido tu comportamiento en una relación de pareja, qué eres capaz de dar y que te limita y te frena. Has recordado  situaciones pasadas y así tomaste conciencia de ciertos aspectos tuyos que han fallado, o bien otros que son muy positivos y que no has exaltado hasta la fecha. Innumerables opciones que te han dejado algo confundido (a), pero no por eso menos necesario que sucediera, para que te dieras cuenta de ciertas áreas ignoradas hasta el momento, pero que eran una sombra en tus relaciones y que de alguna forma te tenían en un estado de disconformidad, no sólo para ti, sino también para la persona con la cual compartías o compartes tu vida.

Tras esta etapa, esta energía ya se va disipando para transformarse en algo más placentero y armónico, no tan profunda, y en algunos casos me atrevo a decir en buenos augurios para una nueva relación o mejorías  para la que ya tienes. Sólo debes creer en ti y en el Universo, que estás en el lugar correcto y que todo lo que sucede es por un mayor bienestar para ti. Déjate llevar, respira profundo y confía, lo mejor está por venir.