Brújula Astral 18.2

Brújula Astral
Gajendra Rawat king

Te invito humildemente a que te adentres en tu interior, y mires tus heridas. Esas viejas heridas que sientes que son parte de ti hace mucho tiempo y que están ahí permanentemente; que sangran cada cierto tiempo, y que en ocasiones se sienten más livianas. Astrológicamente estos últimos siete años aproximadamente, te has sumergido en esas heridas, a veces muy profundo y a veces flotando, compasivamente, pero también en forma lastimera; una energía difusa, pesada y con una sensación de dificultad para salir de allí.

Pero te tengo buenas nuevas, ya que a partir de ahora y por aproximadamente otros siete años, esta energía cambia. Ahora esas viejas y dolorosas heridas las enfocarás desde otro lugar; desde el lugar de la autosanación y con las ganas de terminar con ellas. Puede ser que pidas ayuda de distintas formas para lograrlo, todo depende de qué tan profundas sean, o en qué área de tu vida te sientas como el “niño herido”. Ahora ese “niño” se hará cargo en forma más madura, eficiente y determinada para enfrentar y alivianar esas cargas que se arrastran durante tanto tiempo. Las energías astrales te ayudarán en el proceso, es individual por cierto, ya que cada persona es un mundo diferente y astrológicamente las condiciones de cada uno son distintas. Lo que sí es seguro es que hay un cambio, sólo observa cómo te  vas a ir sintiendo en tu interior respecto a esas heridas y cómo las vas a ir enfocando.

Como ejemplos, para algunos, las heridas pueden estar en el área de la relación con la materialidad, sintiendo que lo material es dañino, que es para otros, cargando esa energía de emociones negativas y que la situación nunca va a cambiar; entonces ahora es momento de cambiar la actitud y mejorar esa relación.

Para otros, las heridas pueden estar relacionadas en el área de pareja; que “tengo mala suerte”, que quizá nunca encuentre a la persona, que mejor me quedo en soledad y no me arriesgo; pues observa tus pensamientos y actitudes al respecto, míralas con más madurez y sale de la zona del “pobre de mi”.

También pueden estar en el área de lo profesional, qué tan exitoso puedo ser y cómo seré reconocido o no; por qué no encuentro ese trabajo, por qué no se me reconoce, por qué siento esta frustración; bueno, comienza por reconocer tus habilidades primero, potenciarlas y compartirlas, así dejarás de anularte y los otros tampoco lo harán.

Entonces ahora, manos a la obra, puedes ocuparte de tus temas y ver más claridad, deja que las heridas sangren, estarán a carne viva, pero sólo así tendrás la posibilidad de sanarlas y con ello te sacarás un gran peso de encima. Atrévete, los astros te acompañan en esta tarea.

Que tengas un ciclo lleno de bendiciones.