Reflexión Semanal #30

Reflexión Semanal #30
@LeoGomezCastillo

La soledad, ese sentimiento que envuelve, atrapa, esclaviza y te deja sumido en un halo de tristeza y angustia. Es cruda, y nos acompaña en muchos tránsitos de nuestra vida; a veces permanece un largo tiempo y otras sólo nos visita por un momento. Es una mala consejera, ya que decisiones erróneas son tomadas a partir de sentirse solo; y no hay absolutamente nadie en el mundo que no lo haya sentido.

Entonces, ahora veamos qué se puede hacer para salir de esa prisión llamada soledad y miedo. Observa que van unidos.

Primero que nada cultiva tu mundo interior; ahí se encuentran grandes tesoros, cobijo, comprensión, amor, compasión; conecta con tu sabio interior, escucha esa voz que te susurra respuestas y que te acompaña. Comparte tus sueños, cuenta quién eres, comparte lo que piensas y lo que sientes, así encontrarás tu estrella que te guiará. Crees que no tienes a nadie para que te escuche?, no es así, en alguna parte del Universo hay alguien pronunciando tu nombre. Conéctate con la perfección y con energías superiores. Mira desde otro ángulo, no desde la angustia y la tristeza, sino desde el amor hacia ti mismo y la confianza que estás en el lugar que debes estar, y verás que se comienzan a disipar las nubes para que asome el sol. Tampoco evadas el sentimiento, ahí ya estás huyendo de ti mismo y eso no te lleva a buen lugar, sólo míralo de frente y verás que no es tan terrible como pensabas.

No olvides que los momentos reales de soledad en nuestra existencia, son el nacimiento y la muerte.

“En el núcleo más recóndito de toda soledad hay un profundo y poderoso anhelo de unión con el yo perdido.Brendan Behan

Reflexión Semanal #9

Reflexión Semanal 9
@rasim4mmmm

Las emociones, uff qué difícil se hace a veces convivir con ellas; así como perturban, también permiten ESTAR.  Llámese dolor, alegría, incertidumbre o certeza, todo esto es parte del diario vivir. No se trata de controlarlas ni evadirlas, sólo se deben hacer parte de uno mismo, navegar en sus aguas sin sucumbir, es lo que nos hace estar vivos. Observarlas, sentirlas y comprender que cada persona tiene en su mundo interior un sinfín de emociones que la embargan durante su existencia, en cada momento incluso durante el sueño; eso ayuda al autoconocimiento, crecimiento  y también ,  con conciencia, respetar al otro, aunque no se esté de acuerdo con  sus reacciones. Así como a veces  desconoce uno mismo  qué tormento lo está invadiendo , es de suponer que a otros les sucede lo mismo.

Pero las emociones no son negativas por sí mismas, esa connotación se les va dando de acuerdo a la capacidad y forma de reaccionar frente a ellas. La ira por ejemplo, hace cometer hasta crímenes, pero también ayuda a tomar conciencia de la reactividad y hasta qué punto se es capaz de llegar, cegado por la emoción. Así como algunos lloran desenfrenadamente de alegría, hay otros que permanecen más indiferentes. Y así, se pueden enumerar infinitas formas, lo que no se debe olvidar es que están ahí, no se pueden borrar u olvidar.

“Cuando uno tiene la sensación de disgusto por el mal, cuando uno se siente tranquilo, encuentra el placer de escuchar buenas enseñanzas, cuando uno tiene esos sentimientos y los aprecia, uno es libre de temor.” Buda

 

Reflexión Semanal #1

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@pragya.rit

El miedo, el gran inhibidor de nuestro desarrollo humano y de nuestro avance personal, el que nos paraliza e incluso nos enferma; el que aparece y a veces llega a quedarse de las formas más extrañas, irreconocibles y ocultas.

El miedo a obtener, a los logros, a descubrirnos , a la desaprobación, a la felicidad y paradójicamente a la abundancia.

“Enfrentaré mi miedo. Dejaré que pase por mí y a través de mí. Y cuando ya haya pasado, veré su camino. Por donde se fue el miedo, ya no habrá nada. Sólo quedaré yo.-Frank Herbert.”